TOMÁS LÓPEZ
25 de noviembre de 2017 / 04:00 p.m.

Aunque el rival peleó en la segunda mitad, Fuerza Regia derrotó 87-83 a los Libertadores de Querétaro para mantenerse invictos en casa en lo que fue el séptimo triunfo consecutivo en el Gimnasio Nuevo León.

El equipo regiomontano (9-4) sigue peleando por el primer lugar de la tabla con los Soles de Mexicali mientras la quinteta visitante (3-8) está en el sótano de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional.
El coach Francisco Olmos destacó el trabajo de los jugadores ante las ausencias que tienen en el equipo.

“Bueno tenemos muy pocos jugadores, en la segunda parte nos hemos metido en faltas muy rápido, habíamos hecho una excelente primera parte de baloncesto pero la energía del equipo…se acaba la gasolina”, expuso Olmos.

“Sufrimos demasiado cerca del aro pero bueno cada victoria tiene un gran mérito por la situación en que estamos y hay que felicitar a los muchachos que cuando el partido se puso difícil han podido resolver sobre todo con la experiencia de Panko”.

El equipo tuvo la baja de Juan Toscano, ausente por estar en una gira con la selección mexicana, además de lesionados como Fabián Jaimes y Adrián Zamora.

Sin estar al 100 por ciento por el golpe recibido en la cabeza la semana pasada, Andy Panko tuvo una discreta actuación en los primeros dos cuartos pero en la parte final del partido aportó 10 valiosos puntos, en medio de la reacción de los queretanos.

Ante unos 2 mil aficionados, el mejor anotador del equipo de casa fue Denis Clemente con 27 puntos. Cristian Cortés aportó 22.
Por los visitantes, Jonathan Rodríguez anotó 20 punros.

Fuerza Regia tuvo ventaja de 10 puntos a lo largo del primer cuarto al colocarse 20-10 pero sobre el final del segundo cuarto la diferencia había aumentado a 20 puntos al ponerse 44-24 con dos minutos para terminar la primera mitad.

Pero en el segundo tiempo, los visitantes se acercaron en el marcador incluso estuvieron a una posesión de distancia al ponerse 75-72 con menos de dos minutos en el partido.

Pero un triple y luego otra canasta de Denis Clemente terminó por “apagar” la reacción de los Libertadores.