12 de agosto de 2015 / 06:07 p.m.

Un juez federal puso el miércoles a la NFL a la defensiva respecto a la suspensión de cuatro partidos que le impuso al quarterback Tom Brady, de los Patriots de Nueva Inglaterra, al exigir ver la evidencia que vincula directamente a Brady con los balones desinflados y al restarle importancia al drama de la controversia.

"¿Cuál es la evidencia directa que involucra al señor Brady?", preguntó el juez Richard M. Berman en varias ocasiones al abogado de la NFL Daniel L. Nash durante la primera audiencia en el caso civil en una corte federal de ante la mirada de Brady y el comisionado Roger Goodell.

Nash respondió que había "bastante evidencia de que el señor Brady claramente sabía al respecto", incluyendo los registros de los mensajes de texto y de llamadas telefónicas entre el quarterback y uno de los dos empleados de los Patriots involucrados en el escándalo conocido como "Deflategate". Pero también aclaro que no había una prueba irrefutable que mostrara que Brady tuvo conocimiento directo de que los balones fueron desinflados durante la primera mitad del triunfo de los Patriots de 45-7 sobre los Colts de Indianápolis en el partido por el campeonato de la Conferencia Americana el 18 de enero.

Brady y Goodell no hablaron durante la audiencia, excepto para presentarse a sí mismos ante Berman. Brady, cabizbajo, lució adusto durante la una hora y 20 minutos que duró la audiencia. Berman indicó que se reuniría con amas partes por separado para sostener en privado más discusiones con miras a un acuerdo. Las conversaciones se extendieron por varias horas y hasta la noche.

Hace dos semanas, la NFL solicitó a Berman que declare que el castigo a Brady fue manejado adecuadamente. El sindicato de jugadores contrademandó pidiendo al juez que anule la suspensión. El juez ha dicho desde el principio que desea que ambas partes lleguen a un acuerdo rápido.

El miércoles, Berman consideró que "irónico o no", las estadísticas de Brady fueron mejores en la segunda mitad del partido por el título de la Americana, después que presuntamente los balones fueron inflados de nuevo a su nivel normal.

"Uno diría que (Brady) no sacó una mejor ventaja del inflado de menos", dijo el juez.

Cuando el sindicato tuvo su oportunidad de argumentar, el juez le preguntó al abogado L. Kessler por qué uno de los empleados de los Patriots desinflaría balones sin conocimiento de Brady. Kessler respondió que el sindicato no cree que los balones hayan sido desinflados pero que, en caso de que hayan sido, el empleado lo hizo por cuenta propia porque "creyó que sería bueno para su quarterback".

Ambas partes deben regresar a la corte la próxima semana.