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19 de agosto de 2015 / 06:47 p.m.

Un juez federal prácticamente advirtió a la NFL que puede revocar la suspensión de cuatro partidos de Tom Brady si las partes no logran un acuerdo en el caso conocido como "Deflategate".

En una audiencia el miércoles en la que hablaron abogados de ambas partes, el juez Richard Berman citó precedentes legales para revocar el tipo de sanción que la NFL impuso al quarterback de los Patriots de Nueva Inglaterra.

Berman mencionó al menos tres problemas legales que podrían provocar un fallo adverso a la NFL, incluyendo el requisito de que el árbitro sea imparcial. Además, citó a Brady y el comisionado de la liga, Roger Goodell, a una audiencia el 31 de agosto, en la que sería la última oportunidad para cerrar un trato.

Berman continuó presionando para que se llegue a un acuerdo en la disputa, un resultado que calificó como "racional y lógico". Pero durante el transcurso de la audiencia, el juez citó varios fallos en la manera en que la NFL manejó la controversia que podría convertirse en la base para otorgar una victoria a Brady y el sindicato de jugadores.

Después de la audiencia, Berman se reunió a puertas cerradas con ambas partes durante más de una hora antes de que los abogados salieran de la corte diciendo que el juez les solicitó no hablar públicamente sobre las negociaciones. Si no hay acuerdo, el juez de Manhattan ha dicho que espera tener un fallo a más tardar el 4 de septiembre, seis días antes de que los Patriots reciban a los Steelers de Pittsburgh en el juego inaugural de temporada de NFL.

Ni Brady ni Goodell estuvieron el miércoles en el tribunal. Brady regresó a la práctica de los Patriots después de participar en negociaciones junto con Goodell y abogados de ambas partes un día antes.

La liga anunció en mayo la suspensión de Brady por acusaciones de que conspiró con dos empleados de los Patriots para desinflar balones a una presión menor de la reglamentada por la liga para proporcionarle una ventaja competitiva en la victoria de Nueva Inglaterra sobre los Colts de Indianápolis en el juego de campeonato de la Conferencia Americana realizado en enero. Goodell, quien por contrato puede actuar como un árbitro en disputas laborales, ratificó la suspensión, desencadenando la batalla jurídica.

Durante más de dos horas de argumentación por parte de los abogados, el juez señaló que otras decisiones de arbitraje han sido rechazadas cuando a un testigo crucial no se le ha permitido testificar, y preguntó porqué el presidente ejecutivo de la NFL Jeff Pash —quien trabajó en la investigación de la NFL— no pudo ser interrogado por abogados del sindicato durante la apelación a la suspensión.

Los procesos de arbitraje, aunque son menos intensos que los procesos de tribunal, están también obligados a seguir regulaciones de debido proceso para asegurar la imparcialidad, señaló el juez Berman. Sugirió además que la conclusión por parte de la liga de que Brady estaba en general enterado de que los balones habían sido desinflados era demasiado imprecisa, e hizo notar que cualquier referencia al juego del 18 de enero contra los Colts estuvo "llamativamente ausente" en un reporte sobre una investigación de la NFL que la liga utilizó como base para la suspensión.