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15 de noviembre de 2017 / 08:42 a.m.

A Kyrie Irving no le gustó jugar con una máscara. Por lo menos, se mostró complacido por volver, y está ansioso por lo que vendrá.

Boston expondrá su racha de 13 victorias consecutivas nada menos que contra los campeones actuales de la NBA.

“Definitivamente estamos en una racha increíble, y ahora vendrá toda la atención de los medios sobre si ésta terminará o qué va a pasar el jueves, cuando los Warriors de Golden State vendrán a Boston”, dijo Irving.

“Así que estoy ansioso por toda esa conmoción”.
Enmascarado, Irving volvió a la alineación y aportó 25 puntos para que los Celtics vencieran el martes 109-102 a los Nets de Brooklyn. Boston siguió invicto desde que comenzó la temporada con una foja de 0-2.

Marcus Morris añadió 21 puntos y 10 rebotes a la causa de los Celtics, en tanto que Jayson Tatum sumó 19 unidades por los Celtics, que tienen el mejor récord de la NBA. Les sigue Golden State, con 11-3.

Y los Celtics se prepararon para ese compromiso, venciendo a unos perseverantes Nets.

“La forma en que ellos aprovecharon las transiciones tras nuestros errores esta noche es algo que no podemos permitir ante Golden State, pues nos aplastarían desde el comienzo”, advirtió el entrenador de los Celtics, Brad Stevens.

“Simplemente tenemos que mostrar un juego sólido en ambos extremos de la cancha y hacer lo que sabemos y podemos, para ver dónde estamos parados”.

Irving se perdió un compromiso tras sufrir una fractura menor en el rostro, a raíz de un golpe accidental que le propinó el viernes su compañero Aron Baynes.

El armador se acomodó la máscara con frecuencia, pero ello no pareció afectar su nivel de juego. Atinó un disparo a 3:40 minutos del final, luego que los Nets se habían acercado a cuatro puntos, y se coló para lograr otro enceste unos 35 segundos después.

“Hoy, simplemente encontró su camino, hizo lo que sabe, realizó grandes jugadas para nosotros, se destacó y definió el duelo”, dijo el dominicano Al Horford, quien aportó 17 unidades, 11 rebotes y tres asistencias en 30 minutos.

Efectivamente, Boston liquidó el duelo con un alley-oop, de Jaylen Brown a Tatum, antes de que Irving convirtiera dos tiros libres que dejaron el marcador en 106-96.