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26 de octubre de 2016 / 10:30 a.m.

LeBron James se tomó el tiempo para reflexionar, mientras los Cavaliers desplegaban el banderín conmemorativo del título conquistado la campaña anterior. Luego, el astro se concentró en brindar uno de sus habituales espectáculos.

James logró un "triple doble" por 43ra ocasión en su carrera, y Cleveland coronó la jornada festiva, al propinar el martes una paliza de 117-88 a los Knicks de Nueva York.

En el duelo inaugural de la nueva temporada, Kyrie Irving se sumó a la gran producción ofensiva, con 29 puntos.

James acumuló 19 unidades, 11 rebotes y 14 asistencias frente a un jubiloso público, que permaneció de pie desde la ceremonia previa al partido hasta las postrimerías de éste, tras la primera coronación de un equipo profesional importante de Cleveland en 52 años.

"Fue grandioso vivir un momento como éste", comentó James. "Era difícil concentrarse en el partido, pero hicimos un gran trabajo, sobre todo en la segunda mitad".

A James se le entrecortó la voz cuando hablaba al público, antes del partido. Pero las piernas no le temblaron en la cancha y mantuvo viva su foja perfecta en noches en las que recibe anillos de monarca. Tuvo un récord de 2-0 con el Heat de Miami en esos partidos posteriores a la conquista de un título.

"Había muchas emociones", afirmó. "Vernos ganar la final y poner el signo de admiración esta noche al recibir los anillos frente a nuestro público representó un gran momento".

Irving anotó 19 tantos en el tercer cuarto, cuando Cleveland recurrió a una racha de 20 puntos contra cuatro para tomar la delantera por 74-53. Kevin Love agregó 23 puntos por los Cavs.

Carmelo Anthony lideró a Nueva York con 19 unidades, mientras que Derrick Rose sumó 17.

Iman Shumpert, escolta de los Cavs, fue llevado a los vestuarios en las postrimerías del tercer cuarto, con síntomas propios de una conmoción cerebral, luego de chocar con Kristaps Porzingis.

El entrenador de Cleveland, Tyronn Lue, dijo que Shumpert se sometería a una serie de análisis.

Los jugadores, entrenadores y personal de los Cavaliers recibieron sus anillos de campeones en la ceremonia previa al partido, y el público coreó el apellido de Lue.

"Nos sentimos realmente bien por ser parte de esto", indicó el entrenador.

El partido de basquetbol fue sólo parte de una gran noche en la ciudad. Los Indios de Cleveland jugaron a la misma hora, y ganaron el primer juego de la Serie Mundial a los Cachorros de Chicago, al otro lado de la calle, en el Progressive Field.

James dijo que él y la mayoría de los Cavs asistirán al segundo juego del Clásico de Otoño, este miércoles.