EFE
4 de junio de 2016 / 03:18 p.m.

La española Garbiñe Muguruza se apuntó hoy, con 22 años, la primera victoria en un Grand Slam, al vencer en la final de Roland Garros a la estadounidense Serena Williams, que perseguía su vigésimo segundo grande, por 7-5 y 6-4 en 1 hora y 43 minutos.

Muguruza, cuarta raqueta del mundo, ascenderá al segundo puesto del ránking, y se convierte en la segunda española que obtiene el título en la tierra batida parisiense, 18 años después del último de los tres triunfos de Arantxa Sánchez Vicario.

"Este es nuestro torneo, de España, Rafa (Nadal) es el campeón y una victoria aquí es lo máximo", aseguró, en español, la campeona del torneo desde la pista en su primera reacción.

Muguruza logró el triunfo en la quinta bola de partido, un final algo extraño porque fue un globo defensivo que Williams dio por malo pero que cayó en la línea de fondo.

"Sabía que contra una rival tan potente tenía que estar concentrada en todo momento, llevar el control del partido", confesó la ganadora.

En su segunda final de un grande, tras la que perdió el año pasado frente a Williams en Wimbledon, Muruguza produjo un juego sin complejos, muy agresivo en todos los instantes.

Su rival, de 34 años, también atacó en todo momento el juego de la caraqueña, sobre todo con el segundo servicio, pero la defensa de Muguruza fue excepcional y aguantó, una y otra vez, las embestidas de la estadounidense.

Quizá fue el servicio el punto más débil del juego de la española, con un bajo porcentaje de primeros (58 %) y hasta nueve dobles faltas, algunas en momentos clave del partido.

Pero fue la española quien dominó los intercambios, quien llevó en todo momento la iniciativa.

Muguruza destronó a la menor de las Williams, que buscaba en París levantar su título 22 en un grande e igualar de esta forma la marca histórica de la alemana Steffi Graf.

Pero ese récord tendrá que esperar. La estadounidense, que cuando el año pasado venció a Muguruza en la final de Wimbledon parecía inalcanzable, encadena así tres grandes sin victoria, lo que puede interpretarse como un signo de su declive.

Todo lo contrario que Muguruza, que se ha mostrado mucho más madura a lo largo de todo el torneo y, sobre todo, en la final, en ningún momento intimidada por el reto.

La española se va del torneo habiendo conseguido un pleno de sets tras haber cedido el primero de la quincena contra la eslovaca Anna Karolina Schmiedlova.