25 de enero de 2016 / 10:58 a.m.

Dos noches después de que su suegro fuese hospitalizado urgentemente, Andy Murray dejó a un lado las distracciones y venció el lunes a Bernard Tomic para avanzar a los cuartos de final en el Abierto de Australia.

Un agitado Murray gritó y se criticó a sí mismo en alta voz. El británico también sorteó algunos apuros para imponerse 6-4, 6-4, 7-6 (4) al último australiano en el certamen.

"Definitivamente hoy en la cancha estuve más emocional que lo usual", dijo Murray, "Yo estaba hablando conmigo mismo después de cada punto, desde el inicio hasta el final, y obviamente eso no es ideal".

La esposa de Murray, Kim, va a tener el primer hijo de la pareja el mes próximo y Murray ha dicho que dejará el torneo en cualquier momento si tiene que irse a Gran Bretaña para estar con ella. La enfermedad repentina del padre de Kim, Nigel Sears, en Melbourne, tuvo al dos veces campeón reconsiderando si debía irse.

"Los últimos días han sido muy, muy duros. Muchas emociones, las cosas cambiando en mi mente todo el tiempo", dijo. "Ha sido muy estresante, pero trataré de descansar en los próximos días para prepararme para el próximo match".

En cuartos, Murray se medirá con el español David Ferrer, dos veces semifinalista, que se impuso al estadounidense John Isner por 6-4, 6-4, 7-5. Tras hacerse con los dos primeros sets, Ferrer rompió el servicio de Isner para ponerse 6-5 arriba en el tercer set, después de una doble falta del estadounidense en break point.