agencias
30 de mayo de 2015 / 12:14 p.m.

Rafael Nadal derrotó este sábado al ruso Andrey Kuznetsov por 6-1, 6-3 y 6-2 en 2 horas y 2 minutos, y se clasificó sin perder una sola manga para octavos de final de Roland Garros, al igual que el serbio Novak Djokovic, su eventual rival en cuartos de final.

El español, que busca su décimo título en el Grand Slam de arcilla, sumó así su victoria número 69 en este torneo, donde solo conoció la derrota en 2009.

Su siguiente rival será el estadounidense Jack Sock, verdugo del croata Borna Coric por 6-2, 6-1, 6-4.

Nadal nunca ha jugado contra este jugador de 22 años, que en esta temporada se ha anotado sobre tierra batida el torneo de Houston, el primero de su carrera en el circuito profesional.

"Creo que estas dos últimas semanas estoy jugando mejor, después de que a principios de temporada no lo hiciera tan bien", aseguró el jugador desde la pista Suzanne Lenglen, la segunda en importancia del complejo de Roland Garros, en la que jugó por vez primera este año.

Nadal señaló que tanto en el partido de hoy como contra su compatriota Nicolás Almagro, "hay muchas cosas positivas" en su juego.

"Estoy muy contento de jugar en esta pista por primera vez este año, siempre es una sensación diferente", indicó.

Nadal dijo que esta noche verá en televisión la final de la Copa del Rey entre el Barcelona y el Athletic de Bilbao junto a su tío y entrenador Toni, un gran aficionado del Barça.

El español se ha mostrado muy seguro en sus tres compromisos en la tierra batida de París, disputados contra tenistas de muy bajo ránking, pese a que su mala temporada en tierra batida le había hecho caer hasta el puesto 7 de la clasificación.

En total ha perdido solo 24 juegos, frente a los 30 de Djokovic, el número uno del mundo, y del suizo Roger Federer, número dos, que también han llegado a la segunda semana sin ceder una manga.

Ante Kuznetsov, 120 del mundo de 24 años, que esta temporada no había superado dos rondas de un torneo del circuito profesional, Nadal volvió a mostrarse sólido.

El ruso tardó casi una hora en apuntarse su propio servicio y en el primer set solo ganó en una ocasión el de Nadal, algo que volvió a hacer en el séptimo juego de la segunda manga.

Pero, a cambio, hasta en ocho ocasiones el español arrebató el saque de su rival, una muestra de poderío que evidencia su hambre de triunfos en el torneo que ha ganado 9 veces.