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9 de septiembre de 2015 / 11:35 p.m.

El banderín que conmemora el cuarto título de los Patriots de Nueva Inglaterra será izado en el Gillette Stadium el jueves.

Los espectadores tendrán su primera oportunidad de mostrar su admiración al quarterback Tom Brady desde que un juez federal anuló la suspensión de cuatro partidos que había recibido el astro luego de que la NFL determinó que había usado intencionalmente balones inflados a menos presión que la reglamentaria en la final de la Conferencia Americana.

Y más allá del festejo por el título y de la reaparición de Brady, sí, también habrá un partido.

Siete meses después de haberse apoderado del cuarto campeonato de la franquicia, los Patriots regresan al campo para iniciar su temporada regular ante los Steelers de Pittsburgh en el duelo que representa el arranque de la campaña. Incluso para un equipo que ha ganado reputación por evitar distracciones, la competencia ofrecerá un alivio luego que el tema de los balones desinflados acaparó el verano.

"Es hora de que yo haga mi trabajo", dijo Brady esta semana cuando habló con los reporteros por primera vez desde la conferencia de prensa sobre su tercer premio al Jugador Más Valioso del Super Bowl.

"Todo lo que sucedió durante los últimos siete meses en realidad no era mi trabajo. Este es mi trabajo, salir al campo y tratar de ser un gran líder para nuestro equipo, tratar de salir y realizar las jugadas que se elijan y realizarlas a un nivel alto. En eso me concentro".

La victoria de Brady y del sindicato de jugadores generó sentimientos encontrados en el quarterback de los Steelers, Ben Roethlisberger.

"Sigo teniendo un gran respeto por Tom. Creo que es el mejor actualmente. Si uno quiere ser el mejor debe derrotar a los mejores", comentó Roethlisberger. "Sí, por supuesto que en parte uno no quisiera enfrentarlo porque es el mejor del mundo, pero la parte competitiva de uno desea hacerlo precisamente porque es el mejor".