EFE
12 de julio de 2016 / 11:14 p.m.

Después de haber sido el escenario de un Derby de Jonrones histórico, con el toletero de origen boricua Giancarlo Stanton, de los Marlins de Miami, de gran protagonista, el Petco Park de San Diego, se vistió de nuevo de gala esta noche para la celebración del 87 Juego de las Estrellas.

La exhibición de Stanton confirmó que el Clásico de Media Temporada eligió este año un escenario especial e ideal para mostrar al mundo a las grandes luminarias del deporte del béisbol profesional.

Además tendrá el honor de ser el diamante en el que el legendario toletero dominicano David Ortiz, de los Medias Rojas de Boston, va a disputar su último Juego de las Estrellas.

Junto a Ortiz, también llegó un cuadro interior completo compuesto de los Cachorros de Chicago, y con la participación de Mike Trout, quien ha sido nombrado Jugador Más Valioso (MVP) del partido en dos oportunidades.

Además, 34 jugadores han sido convocados por primera vez. Por lo tanto, hay muchos motivos para confiar en que el evento está en buenas manos.

A sus 40 años de edad, Ortiz no está dando batazos de 120 mph, pero definitivamente está mandando la bola lejos en su despedida en el Fenway Park.

Es difícil no pensar en Juegos de Estrellas pasados y en los momentos inolvidables protagonizados por leyendas en la fase final de sus carreras.

Cal Ripken conectándole jonrón a Chan Ho Park. El panameño Mariano Rivera lanzando un octavo episodio perfecto, sin olvidar a la última leyenda, el excampo corto Derek Jeter que se fue perfecto de 2-2 con un doble.

No es descabellado esperar que Big Papi, quien se crece en momentos apremiantes, se despida de una manera igual de increíble.

"Voy a tratar de tomarme mi tiempo y divertirme", declaró Ortiz antes que diese esta tarde noche, en San Diego, el partido. "Quizás vea cosas que nunca he visto. Todo pasa muy rápido".

De su parte, Trout ha dejado huella en Juegos de Estrellas poco tiempo, ya que ha sido convocado al Clásico de Media Temporada en cada una de sus cinco temporadas completas como profesional.

Los Cachorros, que tienen siete representantes en San Diego, son apenas el segundo equipo en la historia --uniéndose a los Cardenales de San Luis de 1963-- que aporta los cuatro titulares del cuadro interior (el primer base italiano Anthony Rizzo, el intermedista Ben Zobrist, el torpedero Addison Russell y el antesalista Kris Bryant) para un Juego de Estrellas.

Los lanzadores abridores serán el dominicano Johnny Cueto de los Gigantes por la Liga Nacional y el as de los Medias Blancas, Chris Sale, por la Americana.

En cuanto a los equipos se refieren, la meta sigue siendo la misma desde el 2003: asegurar la ventaja de local para el campeón de su liga en la Serie Mundial.

No sabremos cuál equipo se beneficiará del resultado, pero existe evidencia de que el beneficio es grande.

En las últimas 30 Series Mundiales, el equipo con ventaja de local se ha coronado 24 veces. El equipo local también ha ganado nueve de los últimos Juegos 7.

Mientras que la gran triunfadora ha sido de nuevo la ciudad de San Diego, que no sólo posee un campo de béisbol excepcional, sino también a ofrecido una hospitalidad única a toda la familia del deporte pasatiempo nacional, que le devolvió todas atenciones con una edición del Juego de las Estrellas muy especial e histórica.