JOSÉ ELGUETA | @JMELGUETA
17 de septiembre de 2016 / 12:05 a.m.

La Fiesta Brava se reanudó en la Monumental Monterrey Lorenzo Garza con el inicio de temporada novillera 2016, la primera de tres de las que se podrán disfrutar en el mes de septiembre.

Seis novilleros entraron al ruedo lidiando a poderosos toros de la ganadería el Vergel. El gran ambiente se vivió con una buena entrada, el respetable se hizo sentir.

El primer novillo en entrar a escena fue independiente de 370 kilogramos el encargado de enfrentarlo fue José Mari Macías, proveniente de Huamantla Tlaxcala. Independiente fue duro de roer y en el ingreso del picador arremetió contra el caballo. A pesar de la armonía que se reflejaba entre Independiente y Macías el Toro logró tumbar al novillero. El de Tlaxcala logró abatir en el cuarto intento la estocada final, por lo cual sólo provocó el aplauso del público.

Desde Tenancingo Hidalgo se plantó en el ruedo Héctor Ávila, enfrentando a Insurgente de 435 kilogramos, pese a conseguir estocar al novillo en su tercer intento, este se resistió y tras largos minutos cayó en el ruedo, Ávila, sólo consiguió los aplausos del respetable.
Arturo Soto fue el tercer novillero en entrar a escena ante Corregidos de 418 kilogramos, en su ingreso con fiereza logró tumbar a Soto. Arturo supo sobreponerse al mal inicio y con gran control del ruedo y apoyo del público logró estocar al novillo tras tres intentos consiguiendo nuevamente sólo los aplausos del respetable.

El cuarto novillero fue recibido con algarabía, pues Cayetano Delgado, de Monterrey Nuevo León, enfrentó a Patriota de 390 kilogramos. Limpio en sus movimientos el regiomontano alegró al respetable y con el corrido del Monterrey sonando en la tribuna controlo el ruedo. A pesar de la insistencia de la afición por una oreja, se le niega y sólo se lleva la ovación y el respeto del público.

El quinto espada de la noche, fue el novillero de San Luis Potosí, José Sainz, enfrentando al astado Libertario de 400 kilogramos. El joven novillero sintió la presión durante su faena, dejando caer su muleta. A pesar de que la estocada fue conseguida en el primer intento, se fue con las manos vacías logrando solo la ovación del respetable.
El último asta de la noche fue Mexicano de 428 kilogramos, enfrentando al regiomontano, Guillermo Guerra, mismo que fue recibido entre calurosos aplausos de parte del respetable.

Con dedicatoria especial a su padre, comenzó la faena el joven novillero. Se notó el nerviosismo del joven dueño de casa, que si bien estocó a la primera con la espada, tuvo que descabellar al animal para poder lograr el cometido.

El que se robó los aplausos del respetable fue Cayetano Delgado que pese a no conseguir oreja, se fue feliz por el gran apoyo de la gente. Así finalizó el primero de los tres eventos de novilladas en la Monumental Monterrey.