AP

18 de abril de 2015 / 12:13 p.m.

Golden State aseguró el primer lugar de la NBA hace dos semanas. De hecho, ocupó la punta prácticamente toda la campaña.

Nueva Orleáns requirió de un esfuerzo supremo en su último partido contra San Antonio para conseguir el último boleto de playoffs que estaba disponible en la Conferencia del Oeste.

Así, ambos equipos llegan a la postemporada con diferentes estatus y expectativas.

Los Warriors esperan que los Pelicans sean sólo un primer paso en la búsqueda del título. Nueva Orleáns no tiene nada que perder, en la primera aparición de la franquicia en playoffs desde 2011.

La serie, que se llevará el primer equipo con cuatro triunfos, comienza el sábado en la Oracle Arena, y la única diferencia que importa se establecerá en la cancha, frente a una multitud que se vestirá de oro y un público masivo en televisión nacional.

"A ellos no les importa que hayamos ganado 67 partidos", opinó el pívot de los Warriors, Andrew Bogut. "No nos darán una palmada en la espalda antes de que comience la serie ni nada por el estilo. Pero tenemos la ventaja de locales y hay que jugar".

Los Warriors apuestan a que su talento, experiencia y linaje en postemporada los conduzca a desfilar como campeones dentro de un par de meses.

Tienen a Stephen Curry, candidato al Jugador Más Valioso, y al escolta Klay Thompson, otro anotador muy productivo. Cuentan con la mejor defensiva de la NBA y con el ataque que más puntos acumula.

Y juegan en una de las arenas más complicadas de la liga, donde 19.596 espectadores han hostigado a los rivales desde mucho tiempo antes de que los Warriors fueran un equipo competitivo.

"Esto es lo que hemos esperado", dijo Curry. "Ojalá que todo lo que hemos pasado para llegar a este momento nos haya preparado para esta misión en la que debemos ganar 16 partidos".

Golden State puede ser el equipo más talentoso. Pero los Pelicans pueden representar un problema para cualquiera, porque Anthony Davis, seleccionado en el primer lugar del "draft" de 2012, está a punto de convertirse en una estrella —o ya lo es.

El alero de poder mide 2,08 metros (seis pies y 10 pulgadas), ganó un título nacional en Kentucky y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres. Su desempeño fue la clave para que los Pelicans llegaran a los playoffs.

Totalizó 31 puntos, 13 rebotes y tres tapas en la victoria crucial sobre los Spurs, el miércoles por la noche.

El entrenador de los Pelicans, Monty Williams, espera que Davis, de 22 años, siga brillando en el escenario de los playoffs. Y a Davis no le importa que casi todos fuera de Nueva Orleáns esperen una derrota de los Pelicans.

"Nos encantan los duelos como este", aseguró Davis. "Hemos estado en esta situación todo el año y llegamos hasta acá. No estamos pensando en volver a casa todavía".