REDACCIÓN | @MMDEPORTESMX
1 de febrero de 2016 / 07:30 a.m.

Una tarde de enorme expectación, en la que la reventa asomó en forma desorbitada, y que los ojos del mundo taurino se centraban en la Plaza deToros México, el mano a mano tan esperado del Príncipe de Galapagar José Tomás, y la nueva Figura del Toreo mexicana Joselito Adame terminó siendo de triunfo contundente para el mexicano, quien aprovechó la gran oportunidad que tuvo para instalarse en el interés general de las Empresas y los públicos de todo el mundo taurino.

El regreso a la Plaza México del llamado "Torero de otra galaxia", José Tomás, tras 7 años de ausencia, provocó todo tipo de revuelos, uncluídos la reventa que aseguran llegó a estar por encima de los $ 100,000.00 por un boleto de barrera de sombra. Aficionados, prensa, gente de sociedad, artistas, políticos y personalidades de distintos Países, como España, Francia, Portugal, Colombia, Venezuela, y todos los rincones de nuestro País,se dieron cita para abarrotar la Plaza más grande del mundo.

Cerca de 42,000 eufóricos, y expectantes aficionados vieron con ilusión el paseíllo que encabezó José Tomás vestido de rosa y oro junto a Joselito Adame, quien estrenó un elegante terno azul marino y oro.

Con el primero de la tarde, de nombre "Bellotero" número 40 con 522 kgs de la ganadería de Los Encinos, negro bragado, José Tomás puso en ebillición la Plaza de la colonia Noche Buena, desde las verónicas con que saludó a lastado rematando con una media ajustada a un toro que evidenciaba no tener fondo y con poca fuerza.

Con la muleta ajustó en derechazos ceñidos que fueron coreados por los espectadores que veían como el de Galapagar se la jugaba hasta ser alcanzado por el toro luego de rozarle el muslo en varias ocasiones, pegándole una paliza que le rompe la taleguilla, pero sin verse la ropa vuelve, fiel a su estilo a la cara para de nuevo en ajustados lances emocionar a la concurrencia.

En la parte final de la faena el de Los Encinos le prende angustiosamente apuntándole peligrosamente con el pitón al cuello del Maestro español quien se salvó milagrosamente del percance. Mató de estocada entera para cortar una oreja.

Con su segundo, "Platero" de Fernando de la Mora, toreó con paciencia, e inteligencia sobre todo en lentos naturales que le arrancó materialmente al flojo astado, descastado y falto de raza.

Los adornos con molinetes fueron oportunos para preparar tandas por derecha de hasta 7 lances templados, con mando y emoción. Con el terno bañado en sangre se pasaba muy cerca los pitones del desentendido "Platero", al que terminó toreando en tablas donde se pegó un arrimón.

Por la suerte contraria señala un "mete y saca" en el primer viaje para luego dejar media espada en buen sitio. Tres golpes de descabello para escuchar palmas.

Con "Soberano", toro negro de Fernando de la Mora, saludó con verónicas armónicas antes de que el Juez dePlaza Jesús Morales ordenara cambiar el toro por el primer sobrero trás protestas del público por la presencia del astado.

El 1er. reserva fué de la ganadería de Xajay, "Romancero", negro de pinta, vuelto de cornamenta, y que toreó bien de capa José Tomás.

Realizó un vistoso quite por chicuelinas para con firmeza intentar hacer faena ante algunas leves protestas del público que no estaba de acuerdo con la presencia del sobrero. Decidió abreviar ante el desencanto del público que quería más.

Joselito Adame lidió en primer turno a "Seda Gris" de Fernando de la Mora al que lanceó por chicuelinas con la capa .

Trás brindar al público instrumentó una faena de calado en los tendidos estando competitivo y esmerado en faena derechista, larga y con temple. Perdió con la espada la oreja que tenía ganada luego de señalar dos pinchazos y estocada caída.

Con su segundo, "Pitayo", de la ganadería de Los Encinos con 500 kgs., cárdeno claro de pinta. ha instrumentado una gran faena cargada de voluntad y determinación para escuchar el particularmente sonoro olé de la plaza México, unificando criterios luego de estar muy por encima de las condiciones del astado de Los Encinos.

Trás largo trasteo, se tiró arriba para señalar un pinchazo y al segundo viaje despachar al cárdeno claro para recibir ovación.

El de Aguascalientes enfrentó en 6to. turno al cierra plaza de nombre "Patol" de Los Encinos herrado con el número 61 de 527 Kgs. al que recibió Joselito con una larga de rodillas en tablas para con templadas verónicas rematadas con la media poner buenos presagios para el resto de la faena.

Lo cuidó en la suerte de varas para quitar por "Zapopinas" estruendosamente coreadas por los asitentes , dejando el ambiente óptimo para su labor muleteril. Brindó a José Tomás, en emotivo gesto profesional y respetuoso. Estatuarios de inicio rematados con un soverbio "desdén".

El buen lado izquierdo del toro sirvió para que toreara con lentitud por ese pitón ante la aprobación del público que veía como el mexicano volvía a instrumentar una gran faena en la Plaza más grande del mundo.

Se lo pasó muy cerca de los muslos hasta provocar que el toro desprendiera alguna lentejuela del traje azul marino "de la aguja" con que vistió Adame.

Toreo en redondo y desplantes valientes servían como colofón de una de las tardes de mayor expectación en la Historia del toreo en México.

Quitándose las zapatillas se perfiló para matar recibiendo, suerte que tiene muy hecha para dejar estocada entera, y un golpe dedescabello para que se le concedieran dos orejas en uno de sus triunfos más importantes.

De esta forma se escribió el final de una corrida histórica, que reivindica a la Fiesta de los Toros, que instala de golpe a Joselito Adame bajo los reflectores a nivel mundial, y que permitió que el mítico José Tomás volviera a la Plaza México.