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24 de octubre de 2015 / 03:32 p.m.

Con el inicio de una temporada en la NBA, suelen abundar los cambios de entrenadores, nóminas, alineaciones y metas. Hay un nuevo comienzo para todos.

Pero no para LeBron James.

"Nada ha cambiado", manifestó el astro. "Lo principal sigue siendo lo principal, ganar el campeonato".

Ningún jugador lleva sus espaldas el peso de semejantes expectativas. James, todavía el mejor jugador de la liga, luce indomable de cara a su 13ra campaña.

Ha jugado en cinco finales consecutivas de la NBA y podría ampliar la racha a seis, si es que los Cavs logran algo que les faltó la campaña anterior, mantenerse saludables.

Y ningún basquetbolista se exige más a sí mismo que James, quien destila confianza en su segunda temporada desde que regresó a Cleveland.

Espera menos sobresaltos que en 2014-15, cuando los Cavs debieron capotear múltiples problemas durante la primera temporada del entrenador David Blatt. Llegaron a la final, pero perdieron en el camino a Kevin Love, Kyrie Irving y Anderson Varejao.

James hizo un esfuerzo sobrehumano con la intención de dar el título a los Cavs. Promedió 35,8 puntos, 13,3 rebotes y 8,8 asistencias. Pero las variantes de Golden State y su mayor poder de disparo fueron mucha pieza para para "King" James y los actores secundarios que llegaron a la final.

Con la derrota, James cayó a una foja de 2-4 en finales. De manera justa o no, esa marca incidirá algún día para definir el legado del alero, cuatro veces nombrado el Jugador Más Valioso de la NBA.

Cumplirá 31 años en diciembre y, aunque su nivel de juego no da muestras de un decaimiento, James está consciente de que ello ocurrirá tarde o temprano.

"El padre tiempo está invicto", comentó.

Aunque James y los Cavs comienzan la campaña como favoritos para defender su título de la Conferencia del Este, sus problemas continúan.

Irving sigue marginado tras someterse a una cirugía, y no hay una fecha tentativa para su regreso; Love jugó por primera vez el 18 de octubre en la pretemporada; Varejao trata de recuperarse de la ruptura del tendón de Aquiles; Iman Shumpert se perderá al menos dos meses de acción por un problema en una muñeca, y Tristan Thompson no se ha presentado con el equipo, por una disputa contractual.

Además, se perdieron juegos de pretemporada J.R. Smith, por una dolencia de corva; Timofey Mozgov, operado de una rodilla, y Mathew Dellavedova, lastimado de un tobillo.

Los Cavs incorporaron a los veteranos Mo Williams y Richard Jefferson para reforzar su plantel. Pero no hay nada que puedan hacer para evitar que algún esguince de tobillo o la mala suerte vuelvan a descarrilar sus sueños.

James, quien recibió recientemente una inyección de antiinflamatorio en la espalda y no juega desde el 12 de octubre, sabe que nada es seguro.

"El Este ha mejorado", advirtió. "Y entiendo que no debemos presionarnos demasiado por el comienzo de la temporada, pero soy un jugador que prefiere la camaradería y la buena química en la cancha. Aun así, necesitamos que todos estén saludables".

Hay otros aspectos a tomar en cuenta, mientras James y los Cavs tratan de darle a Cleveland su primer título deportivo desde 1964.

MINUTO A MINUTO: James acumula casi 44.000 minutos de juego durante su carrera en la NBA, sin incluir las largas horas en las prácticas ni su actividad como integrante de la selección estadounidense. Jugó apenas 36,1 minutos por encuentro la temporada anterior, el número más bajo en su vida, pero el equipo buscaría reducir incluso más esa participación a fin de que el astro se encuentre fresco en los playoffs.

"Seré muy inteligente sobre cuántos minutos juego por encuentro o lo que hago en la cancha", afirmó James, quien se perdió la recta final de la pretemporada para darle descanso a su espalda. "Y tenemos suficientes piezas. Kevin Love me permitirá sentarme mucho este año, por lo que es capaz de hacer".

LAS DIFERENCIAS CON THOMPSON: Los Cavs y los agentes de Thompson siguen empantanados en la negociación de un contrato de largo plazo para el ala-pívot, quien lució como reemplazo del lesionado Love en la postemporada. Thompson quiere un convenio más jugoso, pero el club no parece dispuesto a elevar una oferta inicial de 80 millones de dólares y cinco años. El problema podría prolongarse en la campaña regular, lo que representaría una distracción poco conveniente para Cleveland.

LA SALUD DE IRVING: El armador se perdería al menos el primer mes de la temporada, mientras se recupera de la cirugía. Ha prometido modificar su juego cuando regrese. Todas esas coladas que derivan en golpes le han pasado factura al jugador de 23 años. Los Cavs necesitan que siga penetrando y generando, y será interesante ver si puede ser productivo con una forma distinta de jugar.

LAS LECCIONES DE BLATT: El entrenador estuvo debajo de la lupa desde el comienzo de su primera campaña en la NBA. Una vez concluida, el técnico triunfador en Europa admitió que la transición fue mucho más difícil de lo que esperaba. Ahora, confía en que mejorará con la experiencia adquirida.

"Tuve mucho que aprender", dijo. "Sólo me percaté de ello sobre la marcha, y este año será más fácil porque entiendo mejor todo".