TOMÁS VÍCTOR LÓPEZ - @TOMASVÍCTOR10
1 de marzo de 2016 / 05:45 p.m.

Integrado al cuerpo técnico de los Sultanes, Juan Francisco “Chico” Rodríguez reconoció que regresar a la organización del Monterrey es como volver a casa.

El ex segunda base regiomontano jugó y fue campeón con los Sultanes en 1991 además de haber sido manager de la franquicia de mayor tradición en la Liga Mexicana de Beisbol en el año 2000.

“Sí, cómo no, gracias a Dios se abrió la oportunidad de estar con Sultanes y pues bueno, después de un largo peregrinar, contento de regresar y contento del trabajo que se hizo en diferentes partes”, declaró Rodríguez.

“Creo que los ciclos se cumplieron y ahora con el equipo que nos vio nacer en esta faceta y encantado de la vida”.

Como pelotero jugó como segunda base y segundo bate en el equipo que llevó el manager Aurelio Rodríguez al campeonato, en lo que fue el primer título para el Monterrey en 29 años.

El intermedialista se quedó a 52 hits de alcanzar la marca de los 2 mil imparables en su trayectoria como jugador.

Tuvo la experiencia de dirigir equipos como Saraperos de Saltillo, Vaqueros de Laguna y Acereros de Monclova, además que en la Costa fue campeón con los Cañeros de Los Mochis.

La temporada anterior de invierno estuvo como coach de banca del manager Edgar González con los Águilas de Mexicali.
Juan Francisco agradece la oportunidad de colaborar como coach de banca del manager Félix Fermín, con la posibilidad de apoyar a jugadores jóvenes como Gilberto Carrera, Moisés Gutiérrez o el mismo Ramón Ríos.

“Somos gente de beisbol para empezar y sabemos realmente las necesidades que tiene un manager, las necesidades de apoyo y nosotros vamos a darle todo el apoyo al señor Fermín para que esto salga bien”, indicó Chico.

“Creo que hay que pensar mucho en la institución a la que representamos y nosotros vamos a sumar y vamos a hacer todo lo posible para que salgan bien las cosas”.

Dijo que lo importante con los jugadores que vienen de sucursales es trabajar en lo mental para que aprovechen cada oportunidad para “llenarle el ojo” al manager y demostrar que están listos para jugar en Liga Mexicana.