8 de agosto de 2014 / 09:42 p.m.

A pesar de los constantes descensos y desapariciones de los que ha sido víctima el Veracruz a lo largo de su historia, el conjunto jarocho puede presumir tener un lugar importante en la historia del balompié mexicano.

El 26 de mayo de 1946, los Tiburones Rojos conseguirían la mayor goleada en la historia del fútbol mexicano ante los Rayados.

La histórica derrota sucedió en la temporada 1945-1946, una de las campañas más oscuras en la historia del Monterrey, marcada por la tragedia. 

En dicha temporada los Rayados sufrieron uno de los peores goles de su historia.

Meses antes de aquella derrota con el cuadro porteño, el autobús de "La Pandilla" se quemó en San Juan de los Lagos, con varios jugadores abordo antes de un juego contra

el Oro.

Dos jugadores fallecieron y varios más sufrieron quemaduras que los imposibilitaron de jugar en esa temporada, algunos inclusive no volverían a jugar.

A raíz de esta desgracia, lo Rayados aceptaron la propuesta de que cada equipo de la liga les cediera dos jugadores, para poder completar el torneo.

Los equipos mandaron elementos que no tenían regularidad o que venían saliendo de alguna lesión, por lo cual el cuadro regio tuvo un amargo cierre de torneo.

Este improvisado equipo constituyó una de las peores defensas en la historia del fútbol en México, recibiendo 9 goles de Chivas, 10 del Atlante, 7 del Puebla y el Marte, entre otros marcadores abultados.

El capítulo más negro de esta historia lo marcó la visita al Veracruz, que los derrotaría por 14-0.

La desgracia siguió a los Rayados desde su salida de Nuevo León, ya que gracias a los desperfectos de su autobús, el traslado a Veracruz tardó 30 horas, llegando a la hora exacta del partido, sin tiempo para descansar o entrenar.

En los primero 8 minutos Veracruz ganaba 2-0 con goles del "Pelón" González, señales tempranas del negro destino del encuentro.

El 3-0 y 4-0 llegaron gracias a Lazcano, antes de cumplirse 15 minutos.

El histórico "Luis "Pirata" Fuente se encargó de meter dos goles más, teniendo en medio otra anotación del "Pelón".

Enrico cerró la primera mitad con el octavo gol del encuentro.

El segundo tiempo seguiría marcando una pesadilla para el cuadro regio, que lo inició jugando con 9 jugadores, a raíz de sus lesiones (en ese época no se permitían los cambios).

Enrico, dos veces, y Gonzáles, junto a Valdívia, se encargaron de los últimos goles del Tiburón.

La histórica victoria provocó una ola de aplausos, al igual que la presencia de varios aficionados que sacaron en hombros al "Pelón" González, al "Pirata" Fuente" y Enrico.

Esa caída no sería el único pasaje negativo para los Rayados en esa campaña, ya que finalizaron el torneo con 133 goles en contra, una marca única en el fútbol mexicano.