AP
1 de noviembre de 2013 / 01:56 a.m.

 

México.- Para decenas de indígenas mayas en la villa de Pomuch, en la península mexicana de Yucatán, los últimos días de octubre están dedicados a la limpieza de las osamentas de sus seres queridos que han muerto.

Los mexicanos celebran a los muertos el 1 y 2 de noviembre con comidas, canciones y rezos, tanto en las casas como en los cementerios. Pero Pomuch y un puñado de otras comunidades mayas que se encuentran en la región de Camino Real Alto de Yucatán son posiblemente los únicos en el país, y tal vez del mundo, donde la gente limpia las osamentas.

Graciela Miranda Chi, por ejemplo, quita parches de cabello suelto y polvoso del cráneo de su abuelo. Sacude la arenilla negra con una brocha para pintar antes de volver a colocar el cabello y regresar los restos a una caja de madera.