REUTERS Y EFE
22 de junio de 2013 / 06:18 p.m.

Madrid • Un cirujano español realizó con éxito la primera operación quirúrgica que se retransmite en vivo y en directo a otros médicos de todo el mundo a través de las gafas diseñadas por Google, las cuales llevaba puestas durante la intervención.

"No me han molestado nada (...) me he olvidado de las gafas", dijo Pedro Guillén, jefe del Servicio de Traumatología de la Clínica CEMTRO de Madrid, donde se realizó con éxito la operación, que duró aproximadamente una hora y media.

Google Glass es un dispositivo formado por una cámara, GPS, bluetooth, micrófono y un pequeño visor que permite al cirujano, por ejemplo, visualizar los signos vitales sin descuidar y quitar la vista del campo quirúrgico.

El nuevo aparato de Google, el cual aún no se vende al público, consiste en una mezcla de computadora portátil y gafas que puede grabar video y navegar por internet.

Guillén se ha colocado las gafas de Google para trasplantar a un paciente de 49 años los condrocitos de la rodilla, un tipo de célula que se encuentra en los cartílagos. De esa forma se convirtió en el primer médico del planeta en operar con estas gafas, y explicó: "Me coloqué las gafas, que solo llevan una patilla, con una cámara integrada que transmitía por internet a decenas de personas todo lo que yo veía y he recibido preguntas desde California (Estados Unidos) hasta Sidney (Australia)".

La operación quirúrgica se retransmitió en directo a través de las gafas para alrededor de 150 profesionales médicos de Estados Unidos, Europa y Australia, quienes conversaron con el cirujano durante la intervención.

"Me han preguntado si era incómodo para mí esto (...) si el paciente podía acabar usando una prótesis, el precio de la técnica (...) cuándo empezaba (el paciente) a mover la rodilla, a cargar cosas, a hacer deporte", dijo en una rueda de prensa posterior a la operación.

Aparte de facilitar una videoconferencia entre médicos, una técnica que ya se emplea con otros aparatos, Guillén explicó a los periodistas el posible uso médico de las gafas.

"En una artroscopia se podrá ver toda la operación sin tener que darse la vuelta para mirar a los monitores", destacó.

Droider, la empresa que ha desarrollado el software para las gafas usadas durante la operación y que desarrolla otras aplicaciones, dijo que, entre otros proyectos, trabaja en un programa para que un médico pueda conocer el pulso cardiaco de un paciente simplemente con mirarlo a la cara.

Guillén destacó que es un avance "muy grande" para la enseñanza de la medicina, al evitar que los médicos tengan que desplazarse de un lugar a otro, y también implica una ventaja y ahorro de tiempo.

El dispositivo también da la posibilidad de recopilar información sobre el paciente de forma instantánea, acceder a su historial clínico en la nube o "recibir indicaciones y consejos de otros médicos simultáneamente", afirmó el médico que usó los anteojos tecnológicos.

Google Glass también fue desarrollada por el ingeniero español Julián Beltrán, quien destacó que se trata de una tecnología que revolucionará la medicina.

Gracias al dispositivo, el doctor Homero Rivas, de la Universidad estadunidense de Stanford, quien vio la operación, pudo dar instrucciones en tiempo real al doctor Guillén.

"Un médico de campaña que nunca se ha enfrentado a una operación de cerebro puede consultar archivos o hablar con otro neurocirujano no presente, lo que supone una revolución para la telemedicina", declaró Iñigo Expert, uno de los portavoces de la clínica CEMTRO.

 

LA OMS CONFIRMA NUEVA GRIPE AVIAR EN HUMANOS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que el caso de una joven en Taiwán infectada con la cepa H6N1 de la gripe aviar es el primero que se ha detectado en humanos con este subtipo del virus, aunque todavía se desconoce cómo se produjo el contagio.

Las autoridades taiwanesas comunicaron ayer en Taipei que una mujer de 20 años se había convertido en la primera persona contagiada con la cepa H6N1.

Los especialistas del hospital donde la paciente fue atendida de una neumonía en mayo pasado fueron incapaces de clasificar la cepa que había contraído.

El caso fue notificado a la OMS, en cumplimiento de las Regulaciones Sanitarias Internacionales.

Sobre la posibilidad de contagio, la organización internacional indicó que "las investigaciones realizadas entre los contactos cercanos (de la paciente) no han mostrado ninguna evidencia de transmisión".

La OMS destacó que Taiwán tiene un sistema de vigilancia sanitaria que funciona de manera eficiente y consideró que "este caso puede ilustrar cómo ha aumentado el nivel de alerta tras el reciente brote del H7N9", otra cepa de la gripe aviar que pasó al ser humano en China este año.