2 de diciembre de 2013 / 09:47 p.m.

 

Nueva Hampshire.- Un técnico médico itinerante fue sentenciado el lunes a 39 años de cárcel por robar analgésicos e infectar con hepatitis C a decenas de pacientes de cuatro estados valiéndose de jeringas contaminadas.

David Kwiatkowski, de 34 años, trabajó como técnico cardiaco en 18 hospitales de siete estados antes de ser contratado por el hospital Exeter de New Hampshire en 2011. Había pasado de un empleo a otro al menos en cuatro ocasiones por acusaciones de consumo de drogas y robo.

Desde que fue arrestado el año pasado, 46 personas han sido diagnosticadas con la misma cepa de hepatitis C de la que él es portador.

Kwiatkowski reconoció haber robado analgésicos y reemplazarlos con jeringas llenas de una solución salina infectada con su sangre. En agosto se declaró culpable de 16 cargos federales de drogas.

Ofreció disculpas el lunes y dijo lamentar mucho lo que había hecho.

"No culpo a las familias por odiarme", afirmó después de oír una veintena de testimonios de gente a la que infectó y a sus familiares. "Yo mismo me odio".

Antes de que el juez Joseph LaPlante pronunciara la sentencia, Kwiatkowski se manifestó muy arrepentido por lo que hizo. Agregó que sus acciones se debieron a la adicción a los analgésicos y el alcohol.

Las víctimas hablaron con indignación y llanto sobre el dolor que Kwiatkowski les causó.

Linda Ficken, de 71 años, de Andover, Kansas, fue una de las dos víctimas de ese estado que asistieron a la sesión de la sentencia. Se sometió a una cateterización cardíaca en el Centro Médico Hays en 2010 y dijo que le obsesiona el recuerdo de Kwiatkowski parado junto a su lecho durante más de una hora, aplicando presión a la entrada del catéter en su pierna para controlar una hemorragia.

"Por una parte me estabas salvando la vida y por otra tus actos eran una sentencia de muerte para mí", le dijo. "¿Te agradezco por lo que hiciste para ayudarme? ¿Te desprecio por lo que tus acciones me hicieron y seguirán haciéndome durante el resto de mi vida? ¿O sencillamente te tengo lástima por ser el individuo patético que eres?"

Lynwood Nelson, que resultó infectado cuando se sometió a un tratamiento en el Centro Médico de Baltimore en 2012, dijo que Kwiatkowski "debería recibir el mismo castigo que nos aplicó: la pena de muerte".

La fiscalía había solicitado una sentencia de 40 años por considerar que el condenado había creado una "crisis de salud pública nacional", puso en riesgo a un número significativo de personas y causó daño físico y emocional sustancial a un amplio número de víctimas.

La defensa argumentó que una sentencia de 30 años equilibraría mejor la gravedad de los delitos con los problemas mentales y emocionales de Kwiatkowski y su adicción a las drogas y el alcohol, que a su juicio turbaron su juicio.

En total, 32 pacientes fueron infectados en New Hampshire, siete en Maryland, seis en Kansas y uno en Pennsylvania.

Dos de los 16 cargos derivan del caso de un paciente de Kansas que murió. Las autoridades dicen que la hepatitis C, que puede causar insuficiencia hepática y problemas crónicos de salud, tuvo que ver en la muerte.

AP