12 de junio de 2014 / 12:57 p.m.

Lionel Messi, astro del fútbol mundial, iniciará el domingo su participación en Brasil 2014 con el objetivo de liderar a la selección argentina a su tercer título del mundo y completar en su palmarés personal la única corona que le resta.

Luego de un año de altibajos, lesiones y algunas críticas en su temporada con el Barcelona, Leo avisó de que, en el Mundial de Brasil, buscará "cambiar el chip" y tratar de lograr "con sus amigos" la conquista del título.

Con la templanza que le dan sus 26 años y su tercera Copa del Mundo en plantilla con la casaca albiceleste, Messi llega a esta competencia ecuménica como el líder consolidado de un grupo de encumbrados jugadores.

Sergio Agüero, Ángel Di María, su compañero culé Javier Mascherano, Gonzalo Higuaín y Fernando Gago, entre otros, han resaltado que éste es "el equipo de Messi" y que todos tienen que jugar para que pueda desplegar su "magia" en el campo de juego.

Con ocho partidos disputados en Mundiales, tres asistencias y tan sólo un gol convertido ante Serbia en la cita de Alemania en 2006, el gran desafío del astro del Barcelona será demostrar su valía intacta en, como máximo, siete juegos.

Como si estuviera escrito en un guión televisivo, la posibilidad se le brinda en un Mundial que se disputa en Brasil, eterno y tradicional rival argentino y que presenta como contrafigura a Neymar.

Desde que se reintegró a la selección en la preparación para esta Copa del Mundo, Leo dio sobradas muestras de la comodidad que disfruta en un grupo consolidado que se conoce desde hace tiempo.

Con muchos de sus actuales compañeros compartió en 2004 y 2005 el proceso con la selección Sub 20 que se consagró pentacampeona de la categoría en el Mundial de Holanda 2005.

Pablo Zabaleta, Lucas Biglia, Ezequiel Garay, Fernando Gago y su inseparable amigo Sergio Agüero compartieron aquel primer gran festejo con la casaca argentina.

El otro gran gusto que se dio al representar a su país fue la conquista de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008.

En aquella oportunidad, de sus actuales compañeros, integraron la plantilla campeona Javier Mascherano, el guardameta Sergio Romero, Ezequiel Garay, Pablo Zabaleta, Fernando Gago, Ángel Di María, Ezequiel Lavezzi, Sergio Agüero y Éver Banega.

Este último, que se quedó sin Mundial en el último corte de la lista albiceleste, implicó un lamento para el capitán argentino que pretendía tener a su amigo en la plantilla mundialista para Brasil.

Tras haber sufrido la doble eliminación con Alemania en los cuartos de final en 2006 y 2010, Messi pretende esta vez dar pasos firmes hacia la final del 13 de julio.

En el pesado legado que lleva Messi en sus espaldas figuran el fantasma de las lesiones, la presión de ser el líder y la reciente historia adversa que marca que la selección argentina no logra acceder a una semifinales mundialistas desde la cita de Italia en 1990.

Con una gran actuación en el proceso de clasificación a este Mundial, Lionel Messi buscará en Brasil olvidar una temporada discreta en el Barcelona y centrarse en su mayor ambición, ser campeón del mundo y lograr la corona que le resta en su palmarés.

AGENCIAS