30 de junio de 2014 / 12:34 a.m.

Un duelo singular librarán el auténtico Lionel Messi contra el "Messi de los Alpes", como se le conoce a Xherdan Shaqiri, cuando se enfrenten Argentina y Suiza el martes en Sao Paulo por los octavos de final de la Copa del Mundo.

Será una pulseada entre atacantes plagados de ingenio y de gol: Messi tiene cuatro tantos y Shaquiri tres, y en gran parte gracias a esas definiciones sus equipos llegaron a esta etapa.

El "Messi del otro planeta" convirtió dos goles en la victoria 3-2 ante Nigeria, que le aseguró a Argentina el primer lugar de su Grupo F, mientras que el de "los Alpes" se despachó con los tres de Suiza cuando venció 3-0 a Honduras para quedar como escolta de Francia en el E.

Fue el primer doblete de Messi, tras un tanto que hizo en el triunfo 2-1 a Bosnia y otro en la victoria 1-0 ante Irán, mientras que para Shaqiri fueron sus tres primeros goles en este Mundial.

Uno de los goles del endiablado atacante suizo, el segundo ante Honduras, fue similar al que firmó Messi ante Irán: Shaqiri culebreó entre varios defensores al borde del área y sacó un zapatazo que dejó la pelota colgada cerca del travesaño, en lo que fue una reafirmación de que por algo en su país se le conoce como el "Messi de los Alpes".

El centrocampista Javier Mascherano alabó las cualidades de Shaqiri, por haberlo enfrentado varias veces con su club Barcelona en competiciones europeas, y cuyas virtudes más destacadas son velocidad, llegada y definición, además de dominar el juego con las dos piernas.

"Es un jugador muy importante. En su club, si bien no es titular, es un gran suplente, que en 30 minutos hace todo bien", destacó Mascherano sobre el atacante de Bayern Munich. "En la selección se siente la figura y brilla aún más, por lo que no habrá que darle espacios".

Tanto Messi como Shaqiri son piezas clave en sus respectivas selecciones, en las que ambos jugaron casi todos los partidos de las eliminatorias mundialistas.

A Messi se le conoce simplemente como la "Pulga", "Lío" y por estos días compañeros le dicen cariñosamente "el enano". Messi agotó calificativos suntuosos.

En el caso de Shaqiri, su apodo de "Messi de los Andes" no intimida al técnico del Bayern, Pep Guardiola, quien en la Bundesliga tiene a al suizo nacido en Kosovo como suplente del holandés Arjen Robben, una de las figuras de este Mundial.

Guardiola dirigió a Messi en los cercanos tiempos en los que Barcelona se bañó de gloria, por lo que no hay duda que para el técnico Messi hay uno solo: original, inimitable y que viene de un país cuyas montañas se alzan en los Andes y no los Alpes.

AP