ISRAEL NAVARRO
20 de abril de 2013 / 09:53 p.m.

Ciudad de México • La alienación parental es un síndrome que se caracteriza por el hecho de que uno u ambos padres en proceso de divorcio comienza, con toda alevosía, a influir psicológicamente en los hijos, con el propósito de crear en ellos una pésima imagen e incluso resentimiento en contra del otro progenitor.

Al respecto, la secretaria de la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, Karina Labastida explicó que en base a datos del INEGI cerca de 91 mil matrimonios se disuelven cada año mediante el divorcio “si pensamos que en promedio cada una de esas parejas tiene dos hijos menores de edad, podemos decir que más de 82 mil niñas, niños y adolescentes se ven afectados en alguna medida por esta enfermedad”, dijo.

Por ello, la Cámara de Diputados llevará a cabo el foro denominado "Padres Manipuladores, Hijos Víctimas: Síndrome de Alienación Parental", con el propósito de que legisladores y autoridades encargadas de impartir justicia conozcan a fondo la problemática que engendra este síndrome y cómo afecta a los hijos de aquellos matrimonios que optan por el divorcio.

Labastida destacó que aunque el síndrome es poco conocido en México, está presente en casi la totalidad de los matrimonios que enfrentan un proceso de divorcio y en el que las principales víctimas son los hijos.

"La finalidad de ese juego perverso es obtener cierta ventaja en la disputa por la custodia o patria potestad de esos menores y en este sentido, el alienador es el padre o madre que manipula de esa manera a los hijos", precisó.

Abundó que en ocasiones la alienación parental puede presentarse de manera burda, al grado que los propios hijos alcanzan a percibir cuál es la intención de quien la ejerce, pero en otras se realiza tan sutilmente que la manipulación de que son víctimas los niños pasa inadvertida, incluso para otros adultos. En ambos casos el daño que se provoca a los hijos es terrible, advirtió.

Aclaró que la alienación parental no concluye con la disolución del matrimonio, pues generalmente continúa después del divorcio y el alienador la ejerce durante el tiempo que, por disposición legal, le corresponde convivir con los hijos menores de edad.

"Y si el ex esposo o ex esposa ya tiene otra pareja sentimental, la práctica de la alienación tiende a escalar otros niveles y con ello, obviamente, también crece el daño psicológico que se causa a los hijos".

Labastida Sotelo informó que este foro se llevará a cabo el próximo miércoles 24 de abril y será inaugurado por el presidente de la Junta de Coordinación Política, Luis Alberto Villarreal y contará con la presencia de legisladores de los distintos partidos políticos.

Entre los ponentes estarán Anabell Pagaza Arroyo, de la Universidad Intercontinental; Lucía Rodríguez Quintero, de la CNDH; David Alonso Ramírez Acuña, de la Sociedad Interamericana de Psicología, de Costa Rica; Luis Franco, presidente de la Asociación Paternidad Asumida por Amor, de Uruguay, y Juan Carlos García Dietz, especialista en conflictos familiares, de Argentina.

De igual forma, Marlizette Maldonado Vargas, de la Universidad de Tiradentes, de Brasil; el magistrado Juan Luis González Alcántara y Carrancá, del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal y Sonia Rocío Gómez Guerrero, abogada especialista en Conciliación y Arbitraje Amigable, de Colombia.