14 de febrero de 2013 / 08:01 p.m.

México • Desde principios de los 50 del pasado siglo, a sir Hugh Beaver se le ocurrió establecer un registro anual, producto de las investigaciones sobre preguntas que millones de personas se hacen cotidianamente en todo el mundo.

El resultado fue el por siempre exitoso libro Guinnes World Records, que puntualmente se edita en buena parte del mundo.

En lengua española no ha sido la excepción, y es así como desde hace varios años la edición es puesta a disposición del lector por el grupo Planeta.

La fórmula es sencilla: el público acude a la instancia internacional para ratificar su ejemplo (el perro más alto de la historia, el precio más alto de una obra de arte, el mayor número de conquistas de una cúspide, etc.) y ésta lo ratifica o no.

Durante el año pasado, las peticiones alcanzaron la cifra de 50 mil; de ellas sólo 5 mil obtuvieron la certificación del organismo.

México no ha sido la excepción, y las ganas de cientos por colocarse en el libro de records han dejado experiencias recuperadas por los medios.

Recientemente, circula en librerías la edición de los records correspondiente al 2013, es decir, lo alcanzado durante los doce meses anteriores.

Se trata de un libro de mediano volumen, profusamente ilustrado a colores, y que resulta una puerta abierta al entretenimiento y a la sorpresas de quienes abran sus páginas.

Si bien de apartados de alta frivolidad, la obra nos descubre también cuestiones de la vida animal, el planeta, la aventura, las sociedades, la ciencia, el entretenimiento, los deportes y la ingeniería, entre otros tópicos.

En el libro se incluyen miles de revelaciones, que lo hacen ser uno de los más vendidos en el mundo desde su primera edición.

Las preguntas y sus correspondientes abundan.

¿La mayor fuerza armada? Corea del Norte con 1.19 millones de efectivos.

¿Más tiempo atrapados bajo la tierra? Los 33 chilenos de la mina de cobre de San José, Copiapó.

¿El aeropuerto con más tráfico de carga? El de Hong Kong, conocido como Chek Lap Kok.

¿La carretera más sinuosa? La Lombard Street, en San Francisco, con ocho curvas cerradas en un serpenteante descenso.

¿El museo más espacioso? El Hermitage de San Petesburgo, con 3 millones de objetos de arte.

¿La mayor albóndiga? La preparada en Ohio, con más de 500 kilos de carne y cocinada en un horno especial.

¿El hombre más alto? Sultan Kosen, de Turquía, con 2 metros 51 centímetros y aficionado al baloncesto.

Y así muchos más ejemplos. Todos dignos de la sorpresa del lector.

Mauricio Flores