10 de abril de 2013 / 10:52 p.m.

Ciudad de México • La Ley de Migración provocó la vulnerabilidad de los extranjeros y connacionales que usan el territorio mexicano para cruzar la frontera norte, acusaron representantes de asociaciones que buscan generar mejores condiciones para este grupo.

El informe que se presentó en el foro planteó que los controles y restricciones que implementó la ley obligan a los migrantes a seguir por rutas más inseguras y esta situación, destacó el documento, dio como resultado una regresión en materia de derechos humanos.

Durante la presentación del segundo informe “Ser migrante no me hace delincuente”, la delegada de Sin Fronteras –institución de asistencia privada–, Carolina Carreño, aseguró que durante la deportación y el ingreso a las casas migratorias nadie explica el porqué están detenidos y cuándo serán liberados.

A su vez, Alberto Xicoténcatl, representante de la fundación Frontera con Justicia AC añadió que muchas veces los deportados no hablan español y no se les canaliza con su consulado, por lo que no se enteran de que pueden conseguir visas humanitarias o recibir asilo político.

Además, Fermina Rodríguez, integrante del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova AC, comentó que las principales quejas en todas las casas migratorias son la falta de información, imposibilidad de representación legal gratuita, los inconvenientes para los defensores de ver a sus clientes, maltratos, inseguridad y el poco contacto con el mundo exterior.

El foro que se realizó tuvo el objetivo de exponer las demandas de los inmigrantes al gobierno y establecer propuestas para mejorar las condiciones de transición por el país.

PAULA ZÁRATE