6 de septiembre de 2014 / 06:38 p.m.

Futbolistas extranjeros van y vienen en cada mercado de fichajes del futbol mexicano, pero, dentro de los torneos cortos, más de una estrella en pleno ocaso ha tocado los terrenos de juego tricolores sin pena ni gloria, arrastrando el prestigio que en algún momento los llevó a la cúspide. Jugadores veteranos y con cartel rimbombante han quedado a deber en varios equipos, cobrando más de lo que pudieron hacer en la cancha.

Con estos antecedentes, el nombre de Ronaldinho se convierte —tal vez— en la estrella más importante que llega a la Liga mexicana, específicamente para Gallos Blancos del Querétaro.

Con la esperanza de que esbocen los vestigios de lo que en algún momento lograron en el balompié del primer mundo futbolístico, los clubes mexicanos han acudido a lo largo de los últimos 20 años a contratar los servicios de jugadores al borde del retiro, pero que en su momento se encumbraron de distinciones que los hicieron merecedores a los reflectores; la apuesta ha sido arriesgada y casi nunca ha dado los dividendos que se esperaban. Un bajo rendimiento y números que generan más dudas que certezas, el resultado.

MALA IMAGEN FORÁNEA

Uno de los casos más recientes de ex ídolos que llegaron con la esperanza de rendir y retornar, o acercarse, a la palestra protagónica que en su momento tuvieron, pero que se quedaron con la intención de hacerlo, fue el camerunés Achille Emaná, que en el verano del 2013 arribó a Cruz Azul con la intención de brillar y ser tomado en cuenta para engrosar las filas de su selección y acudir a Brasil 2014. Sin embargo, lejos quedó la entrega que llevó al volante a ser uno de los foráneos más rentables de su país en el futbol español. Con 15 juegos disputados y apenas un gol, luego de dos torneos, dijo adiós a La Máquina.

 

Provenientes del futbol español, más de un jugador llegó a la Liga MX con rasgos parecidos a los de Emaná; incluso, el mítico Josep Guardiola vistió los colores de los Dorados de Sinaloa a mediados de la década pasada, pero sin el éxito que el ahora estratega del Bayern Múnich hubiera desea do. Pep apenas completó una decena de encuentros y aunque mostró entrega, su forma física ya no era la de antes; una lesión le mantuvo alejado de la cancha y nada pudo hacer para evitar el descenso de su escuadra.

Del mismo origen de Guardiola, Raúl Tamudo, ex seleccionado de La Roja, goleador histórico del Espanyol de Barcelona (129) y máximo anotador del cuadro catalán, fichó con el Pachuca para el Torneo Apertura 2012, con Hugo Sánchez en el timón de los Tuzos; sin embargo, su paso solo fue anecdótico.

Tal vez el caso más sonado en estos últimos tiempos es el del brasileño Bebeto, quien llegó como solución para unos Toros Neza con problemas de descenso en 1999, pero nunca mostró nada de los que se esperaba. A esta lista se le unen Bernd Schuster, José Mari Bakero y René Higuita, en su momento estrellas que iluminaron el universo del balompié mundial, pero que en México solo cobraron.

SÍ RINDIERON

No todo es malo. Y aunque son los menos, también hubo estrellas que vinieron a la Liga MX con un currículum internacional, promesas bajo el brazo, y trofeos conseguidos en latitudes lejanas, que sí le otorgaron parte de su mejor repertorio, o de lo que les quedaba de futbol en las piernas, a su equipo en turno, que colaboraron para que sus escuadras para que consiguieran los objetivos que se proponían y que resultaron una agradable sorpresa.

Quizás Iván Zamorano y Claudio Piojo López son los dos casos más emblemáticos de extranjeros con palmares a nivel mundial, mundialistas por su país (Chile y Argentina, respectivamente), que dejaron la piel por trascender en el en balompié nacional; ambos consiguieron el título de Liga con el América, pero en diferentes etapas (Verano 2002 y Clausura 2005), siendo piezas medulares en el esquema de sus conjuntos. Christian Benítez, Luciano Figueroa y César Delgado, de igual forma completan esta parte del enlistado por su desempeño mostrado.

CORTESÍA LA AFICIÓN