22 de octubre de 2013 / 11:30 p.m.

San Salvador.- Al menos 233 tortugas han muerto en El Salvador, en su mayoría desde septiembre pasado, por ingerir "algas nocivas" ubicadas en alta mar, afirmó hoy el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).

Los análisis en el Laboratorio de Toxinas Marinas de la Universidad de El Salvador (LABTOX-UES) confirmaron que "estas tortugas salieron muertas a raíz de una floración de algas nocivas" que fueron detectadas en alta mar desde julio pasado, dijo hoy en conferencia de prensa la viceministra del MARN, Lina Pohl.

La ingesta de esas algas está "provocando la muerte de tortugas y seguramente vamos a ver salir aún más en las costas de El Salvador en los próximos días", agregó.

De acuerdo con Pohl, hasta el momento han muerto 233 tortugas en el país por esa problemática, aunque aclaró que "la muerte masiva" de estos animales marinos se registró "desde finales de septiembre" a la fecha, cuando de ese total encontraron 201 cadáveres.

Las especies prieta y golfina son "las más golpeadas" por las toxinas de las algas concentradas en alta mar, dijo Pohl.

Sin embargo, aclaró que estos resultados no descartan que más de alguna tortuga muerta pueda haber sido afectada por las "actividades de pesca" industrial y artesanal inadecuada.

Por su parte, el viceministro salvadoreño de Salud, Eduardo Espinoza, indicó que mediante el análisis a moluscos se ha logrado determinar que la alta concentración de algas por el momento no es peligrosa para las personas.

El análisis "nos demuestra que las concentraciones de las saxitoxinas en los moluscos en estos momento no se encuentran en concentraciones que hagan o que signifiquen un peligro para la salud o la vida humana", añadió.

La floración de algas nocivas en alta mar no está afectando directamente las costas salvadoreñas. Por tanto, el consumo de productos pesqueros marinos no está restringido, detalló en un comunicado el MARN.

Pohl también señaló que algunas muestras han sido enviadas a Florida, Estados Unidos, para su análisis.

EFE