8 de junio de 2014 / 02:22 a.m.

Cuando la mera noticia de que Luis Suárez pudo ejercitarse unos 20 minutos en cancha es causa para reanimar ilusiones en Uruguay, se entiende el sentimiento de angustia que mortifica a los técnicos en estos días previos a la Copa Mundial.

Con singular crueldad hacia las estrellas, los reportes médicos son la fuente de intriga en la antesala de Brasil 2014, que con cabal propiedad ya se le puede catalogar como el "Mundial de los lesionados". Suena como retorcido, pero entre las selecciones se ha instalado el temor de que alguna desgracia está en ciernes.

En la que fue como una jornada de pesadilla, Alemania, Francia, Rusia y Colombia sumaron bajas sensibles en las últimas 24 horas.

—Una lesión en el tobillo dejó fuera Marco Reus, pieza clave en el mediocampo de Alemania, al lastimarse durante un partido de fogueo.

—También quedó descartado el extremo francés Franck Ribery, integrante del trío de finalistas del último Balón de Oro, al recrudecer una lesión en la espalda en un entrenamiento. Una dolencia similar obligó que Rusia dejara fuera al volante y capitán ruso Roman Shirokov.

—Y apenas tres días después de que debió marginar de su expedición mundialista a Radamel Falcao, Colombia borró de su lista al volante Aldo Leao Ramírez. La lesión de Leao fue en la rodilla izquierda, una sufrida tras chocar con su compañero Juan Cuadrado previo a un amistoso.

Para los entrenadores que ultiman detalles para los debuts en el Mundial, las carpetas tácticas y los informes de los adversarios son quizás secundarios. Ahora la tarea es mimar a sus jugadores para que lleguen al torneo.

"Voy a cuidar todo lo que sea necesario", señaló el técnico de Argentina Alejandro Sabella tras la victoria 3-0 ante Trinidad y Tobago en un amistoso el miércoles pasado, en el que el zaguero Martín Demichelis y el delantero Rodrigo Palacio salieron con golpes.

Se entiende la preocupación. El volumen de bajas confirmadas es considerable, sin contar que muchas figuras de fuste están entre algodones por diversos achaques físicos, como es el caso de Suárez, Cristiano Ronaldo, Arturo Vidal, Diego Costa, Robin Van Persie y Manuel Neuer.

Someramente, tan solo con los jugadores descartados, se podría armar un once de lujo para jugar un Mundial, comenzando con Víctor Valdés (España) en la portería. El costarricense Bryan Oviedo y el holandés Gregory Van der Wiel estarían en los laterales, mientras que el alemán Hoolger Bastuber, el griego Avraam Papadopoulos y el ecuatoriano Jairo Campos completarían la defensa. El mediocampo tendría a Reus, Riccardo Montolivo (Italia), Matías Fernández (Chile) y a los holandeses Kevin Strootman y Rafael van der Vaart como alternativas. Falcao, Ribery y el belga Christian Benteke conformarían en el ataque.

"Hemos dicho hasta el cansancio que la evaluación es día a día. Y en la medida que supere ciertas exigencias pasará a otros trabajos más fuertes", dijo el técnico de Uruguay Oscar Tabárez sobre Suárez, quien hace menos de dos semanas fue operado por una lesión de meniscos en la rodilla izquierda.

Cristiano arrastra desde hace un par de meses molestia en la pierna izquierda, y los portugueses no han querido arriesgarlos en los amistosos, incluyendo el que ganaron 1-0 ante México la noche del viernes en Boston. El astro del Real Madrid recién el sábado se reintegró a los entrenamientos de la selección.

¿Qué está pasando? ¿Por qué tantas lesiones? ¿Acaso los jugadores de hoy en día están hechos de cristal?

Siempre ocurrirán lesiones inoportunas. Este no es el primer Mundial con ausencias notables por culpa de problemas físicos. Astros como Alfredo Di Stéfano, Roberto Baggio y Romario fueron excluidos de la máxima cita del fútbol tras lesiones o recaídas ocurridas poco antes de la fecha de inauguración.

La teoría que más respaldo recibe para explicar la epidemia de lesionados apunta a la dirección del apretado calendario de la temporada que incluye el trajín de torneos de ligas y copas a nivel domésticos, las copas continentales, además de los compromisos de las selecciones. Los futbolistas no tienen casi respiro, a veces disputando dos partidos en una misma semana.

"Hay estudios que ya se han hecho, y libros, que avalan el hecho de que la excesiva competencia y el poco tiempo de preparación, pueden ser una de las causas del aumento de la cantidad de lesiones", dijo José Herrera, el preparador físico de la selección uruguaya.

"Los tiempos de preparación se han visto muy reducidos", añadió Herrera. "Antes eran mucho más largos y no había tanta exigencia en la competencia. Hoy los partidos son mucho más y ha aumentado mucho la exigencia física. Si uno se fija, la gran mayoría de las lesiones ocurren en el tramo final de la temporada, lo que parece confirmar lo que decimos".

Tal es el ejemplo de Cristiano. Acaba de completar una temporada en la que —a partir del 18 de agosto— disputó 55 partidos, incluyendo compromisos con su club que se adjudicó los títulos de la Liga de Campeones de Europa y la Copa del Rey. Además, el vigente Balón de Oro prácticamente se cargó a Portugal al hombro para conseguir la clasificación al Mundial al anotar todos los cuatro goles del repechaje que disputaron ante Suecia.

"Es una época donde todos los jugadores de los distintos países que compiten llegan muy cansados", comentó esta semana el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, durante una visita en Guatemala. "Se juegan más de 60 partidos de una intensidad enorme en la temporada. Prueba de ello son los lesionados y eso preocupa".

"Los futbolistas deben jugar cuando estén completamente sanos y en las mejores condiciones posibles, por mucho interés que tengan las selecciones en ganar", añadió Pérez.

AP