23 de junio de 2014 / 11:08 p.m.

Brasil se enfrentará a Chile y Holanda a México en los octavos de final de la Copa del Mundo tras la definición de los dos primeros grupos.

Entretanto, la vigente campeona España despidió a su mejor generación con una triste victoria 3-0 sobre Australia, que al menos salvó la honra de un decepcionante torneo.

Además, el grupo de la muerte, el D, se decidirá el martes con una verdadera final entre Italia y Uruguay, dos ex campeones del mundo. La sorprendente Costa Rica, ya clasificada, se enfrentará a la eliminada Inglaterra. En el Grupo C, Colombia tratará de confirmar la primera plaza frente a Japón mientras Grecia y Costa de Marfil se disputarán el otro billete a octavos.

La tensión y ese inigualable sabor a final de cierre de la primera fase comenzaron el lunes a base de goles, lo que ya es una seña de identidad de Brasil: 108 dianas en 36 partidos, un promedio exacto de tres por partido.

México, que llegó al Mundial de milagro y gracias a la "ayuda" de Estados Unidos, estuvo a punto de arrebatar la punta del grupo a los anfitriones en un vibrante final. Luiz Felipe Scolari sentó a Neymar cuando veía todo encarrilado y México le hizo tres goles en 10 minutos a Croacia, amenazando a Brasil por la diferencia de goles. Si no hubieran anulado dos dianas claramente legales a la selección mexicana en su debut con Camerún, probablemente la historia hubiera sido diferente.

Pero finalmente Brasil se impuso 4-1 a Camerún con doblete de Neymar, mientras que México derrotó 3-1 a la rocosa Croacia. Las dos selecciones igualaron con siete puntos en el Grupo A. Brasil clasificó por su mejor promedio de tantos (+5) sobre México (+3).

Camerún llegó a empatar el gol inicial de Neymar, pero fue un espejismo para el equipo africano. Otra vez Neymar, después Fred y por último Fernandinho dieron el triunfo a los anfitriones. Los de Scolari se las verán con Chile, un rival que se les da muy bien. Brasil eliminó a Chile en octavos hace cuatro años en Sudáfrica y también en esa misma ronda en Francia 1998.

México, por su parte, no se medirá a Argentina, como en los dos últimos mundiales, pero sí con Holanda. Y no será nada fácil. El equipo de Miguel 'el Piojo' Herrera trabajó a la perfección el partido contra Croacia, a la que solo le valía ganar, y acabó matando a los europeos hacia el final de la segunda mitad.

Los goles de Rafael Márquez, Andrés Guardado y Javier Hernández clasificaron a los mexicanos. Guillermo Ochoa volvió a lucir excepcional en el arco, pero encajó su primer gol en el torneo.

La jornada había comenzado con un eléctrico Holanda-Chile, en el que los europeos volvieron a exhibir un contragolpe demoledor. Sin el sancionado Robin van Persie, Arjen Robben demostró que a la carrera no tiene rival. Holanda se impuso 2-0 con dos zarpazos y el técnico de Chile Jorge Sampaoli se mostró molesto con la propuesta holandesa. Las críticas no gustaron a su homólogo Louis van Gaal.

"No encontramos por ahí la solución ante un equipo que se defendió, que solo disparaba lanzamientos largos a sus puntas, que ni siquiera contragolpeaba", se lamentó Sampaoli.

"Lo que mis colaboradores y yo buscamos es nada más anotar un gol más que los rivales", respondió Van Gaal, defendiendo a rajatabla su pragmatismo táctico.

El Grupo B estaba bastante claro y la victoria holandesa definió la primera y la segunda plaza. En el otro partido, España salvó la honra con un cómodo triunfo 3-0 sobre Australia. Marcaron Juan Mata, Fernando Torres y David Villa, quien sumó su diana 59 con la selección —máximo artillero de la historia de la Roja— y se marchó entre lágrimas de la cancha.

"Para mí, jugar en la selección siempre ha sido una alegría enorme", dijo sin mencionar la palabra despedida Villa, que jugará la próxima temporada en el New York City de la liga estadounidense. "Quisiera jugar hasta los 55 años, pero eso es imposible... yo por mí jugaría toda la vida pero no es normal".

La jornada del martes definirá los Grupos C y D, en el que sobresale el decisivo duelo entre Uruguay e Italia. A los uruguayos solo les vale la victoria, porque el empate clasificaría a Italia por su mejor diferencia de goles.

Costa Rica tratará de amarrar la punta de ese grupo ante la eliminada Inglaterra. Lo mismo intentará Colombia, a la que podría escoltar Grecia o Costa de Marfil a octavos. Japón aún mantiene una remota posibilidad de ser segundo, dependiendo de una combinación de resultados.

AP