— GUSTAVO MENDOZA LEMUS
11 de septiembre de 2013 / 03:40 p.m.

Monterrey  • Símbolo de la identidad nacional, el charro es el prototipo del mexicano para los ojos extranjeros. Sin embargo, es un tema que no se ve con frecuencia en las salas de un museo.

El Mune propone abordar un tema que se relaciona con lo mexicano, por ello ahora presenta la exposición Charrería. Corazón de nuestro México, que abre sus puertas hoy a las 19:00.

Como la yo hizo con el tema de la lucha libre, el Museo del Noreste pone a exhibición un tema que por años fue la representación de lo mexicano pero que hoy ha sido olvidado en las grandes ciudades.

Con más de 250 piezas repartidas entre sillas de montar, trajes, sombreros y toda una serie de artefactos propios de la charrería la exposición es toda una apuesta para el norte de México donde el tema no es tan presente como sucede en el centro o sur del país.

“En los 20 años del Museo de Historia y en los siete del Mune es la primera ocasión que se monta una exposición sobre charrería. Es un tema que no se aborda con frecuencia pues una de sus limitantes son los acervos y el acopio de las colecciones”, subrayó Claudia Tapia, coordinadora de colecciones en 3 Museos.

El proyecto museográfico contó con el apoyo de la Federación Mexicana de Charrería, la Asociación Nacional de Charros y la Unión de Asociaciones de Charros de Nuevo León, AC.

Vista como arte

La exposición se divide en cuatro grandes temas para abordar el comienzo de la charrería hasta afianzarse como el deporte nacional en 1933 bajo el apoyo del presidente Abelardo L. Rodríguez.

Se muestran fotos, proporcionadas por el INAH, que muestran a un Maximiliano de Habsburgo vestido como charro. En seguida se muestra una de las diversas monturas de caballo, sólo que ésta data del siglo XIX, una de las más antiguas que exhibe la muestra.

Raro es ver piezas como los frenos, los fustes, sombreros, chaparreras o bozales en una sala de museo. Aquí se han ganado su espacio gracias a la decoración que ostenta, el trabajo de riqueza artesanal que exhiben o por sus materiales preciosos. Por ejemplo, se destacan un par de espuelas en plata con incrustaciones de rubíes que datan del siglo XIX.

“El águila está presente en casi todos los bordados, por su representación en el escudo nacional; es muy común la serpiente o en los búhos, los van a ver en los sombreros y son una identificación de la vida del campo”, resaltó Lucy Quiñones, encargada de Colecciones en 3 Museos. M