11 de mayo de 2014 / 07:25 p.m.

Rafael Nadal consiguió ganar otro título en polvo de ladrillo, pero no de una manera que pueda aplacar las interrogantes sobre el nivel reciente que ha mostrado en su superficie predilecta.

El número uno del mundo se proclamó campeón del Abierto de Madrid por cuarta vez, luego que su rival japonés Kei Nishikori debió abandonar por una lesión en la cadera cuando perdía 2-6, 6-4, 3-0 en la final.

Nadal, quien venía de sufrir un par de inusuales derrotas en cuartos de final en torneos en arcilla, reconoció que mentalmente no se encuentra al máximo a falta de dos semanas del Abierto de Australia.

"He comenzado jugando a un nivel alto pero tuve un bloqueo importante. No me encontraba a mí mismo", reconoció Nadal. "Era un bloqueo mental conmigo mismo y tenía que superar ese momento".

A primera hora, Maria Sharapova fue de menos a más para vencer 1-6, 6-2, 6-3 a Simona Halep para alzarse por primera vez con el título en la Caja Mágica.

El español Nadal se convirtió en el primer tenista que revalida el título en Madrid, conquistando su segundo del año en arcilla y el tercero en todo 2014.

Pero la pasó mal ante la potencia de las devoluciones de Nishikori, particularmente en un primer set donde fue completamente desbordado. Paulatinamente, Nadal logró meterse en el partido y con dos quiebres de servicio en el segundo set pudo nivelar el trámite.

"No nos merecimos la victoria", dijo Toni Nadal, tío y entrenador de Nadal al canal de televisión Antena 3. "El otro (Nishikori) sí. Ha jugado mejor durante todo el tiempo. Es una victoria injusta, hemos tenido mucha suerte

Las molestias de Nishikori, primera japonés que se entrevera entre los 10 primeros del tenis masculino, surgieron cuando ganaba 4-2 el segundo set. Pese a que recibió tratamiento en la espalda y cadera, Nishikori se fue quedando sin energías y no tuvo otro remedio que abandonar.

"Es algo triste, especialmente porque estaba ganando y con el mejor tenis de mi vida. "Es un golpe duro perder así, pero me despido del torneo con más confianza".

Nadal celebró un título tras caer eliminado en cuartos de final en sus dos últimos torneos en superficie de arcilla, en Montecarlo y Barcelona.

Sharapova, quien sucumbió ante Serena Williams en la final del año pasado, tuvo un espantoso primer set, en el que sólo una vez pudo ganar un game con su saque.

Pero el saque de la rumana Halep declinó en la segunda manga, y Sharapova entró en ritmo. La novena preclasificada del torneo en superficie de arcilla aprovechó las dos oportunidades de quiebre que dispuso en el set para nivelar el partido.

Sharapova se encaminó a la victoria con un quiebre de servicio temprano en el set decisivo. La rusa se adjudicó su segundo título seguido, luego de haberse coronado en Stuttgart.

Desde el Abierto de Francia 2011, Williams es la única tenista que ha vencido a Sharapova en polvo de ladrillo.

"La verdad es que no sé cómo pude darle la vuelta", dijo Sharapova tras ganar el título número 32 de su carrera.

Sharapova dijo que continuará el festejo en el viaje en avión a Roma, donde competirá en el Foro Itálico: "Espero que tenga la champaña lista, necesito un trago", dijo la rusa.

AP