AP
15 de mayo de 2014 / 11:13 p.m.

Rafael Nadal tuvo que batallar durante tres sets por segundo partido consecutivo antes de avanzar el jueves a los cuartos de final del Abierto de Italia.

La primera raqueta del mundo estaba abajo un set y un quiebre ante el ruso Mijaíl Youzhny, pero luego ganó 11 de los 12 games siguientes para imponerse 6-7 (4), 6-2, 6-1 en otro día con fuertes ráfagas de viento en el Foro Itálico.

"Mejor que se acostumbre", dijo el español sobre sus recientes dificultades. "Es lo normal con el paso de los años. Todos sufren. Es parte del deporte".

Con 27 años, Nadal consideró que sus mejores días tal vez ya pertenecen el pasado.

"A esta edad, (Bjorn) Borg estaba haciendo otras cosas", dijo Nadal, campeón de 13 torneos de Grand Slam. "No se puede ganar durante 10 años con partidos fáciles. Al mismo tiempo, sí creo que debo jugar mucho mejor".

Quizás agotado por su triunfo en tres horas sobre Gilles Simon que terminó cerca de la medianoche el día previo, Nadal no generó la potencia de siempre con sus disparos, y sólo empezó a controlar el duelo cuando Youzhny cometió errores no forzados.

Sin dar muestras de las molestias en el muslo izquierdo que le obligaron abandonar el Abierto de Madrid la semana pasado, la campeona vigente Serena Williams despachó 6-1, 6-2 a Varvara Lepchenko. Además, por la rama femenina, Ana Ivanovic doblegó 6-1, 6-4 a la rusa Maria Sharapova, dos veces campeona en Roma.

Nadal enfrentará en la siguiente ronda al británico y séptimo cabeza de serie Andy Murray, quien superó 7-6 (1), 6-4 al austríaco Jurgen Melzer el día que cumplió 27 años. Será el primer Nadal-Murray en más de dos años.

En el cierre de la jornada, el serbio Novak Djokovic (2) se repuso tras quedar abajo 4-0 en el primer set y acabó imponiéndose 4-6, 6-2, 6-1 sobre el alemán Philipp Kohlschreiber.

Nadal evitó utilizar el revés, un tiro que le ocasionó problemas en derrotas recientes ante David Ferrer y Nicolás Almagro en Montecarlo y Barcelona, respectivamente.

Nadal, siete veces campeón en Roma, no ha perdido tres partidos en arcilla en una misma temporada en una década, pero por momentos pareció a punto de despedirse de esa racha. Sólo dos de los 29 winners de Nadal fueron con su revés.

"Siempre hay que encontrar algo positive. Pude jugar con la motivación adecuada, pese a que las sensaciones no eran las perfectas".