CÉSAR O. ESPARZA | @CESAR_O_ESPARZA
18 de noviembre de 2016 / 08:08 p.m.

Para Mark, Peter, Alistair y Arturo que exportan la pasión de la NFL al mundo.

Hace tres semanas, la estación de trenes de Paddington en el centro de Londres, tenía el usual ajetreo de siempre. Pero esa mañana era diferente: había jerseys de la NFL por todos lados. Un hombre de negocios por aquí, y un par de jerseys de Green Bay por acá. Un grupo de jóvenes con mochila, y a su lado, una familia con jerseys de los Acereros y de los 49s. Un desfile de turistas llegando del aeropuerto Heathrow, y entre ellos jerseys de los Bengalíes, Vaqueros, Santos, Texanos, Pieles Rojas, Patriotas, Vikingos e ¡inclusive de los Cafés! ¿Quién le va a los Cafés?!?

Y la escena más bella: una pareja en sus treintas, ella con su jersey rojo de los Jefes y él con su jersey azul de los Gigantes. Precisamente en el fin de semana previo a la elección en un país al otro lado del Atlántico dividido por estados ‘rojos’ como Kansas y ‘azules’ como Nueva York, esta pareja demostraba, que a pesar de las divisiones, los humanos tenemos en el deporte nuestro gran puente de unión.

El puente del deporte se extendió también sobre el Canal de la Mancha, uniendo a aficionados de una Inglaterra que recién había votado por divorciarse de Europa con fans alemanes, franceses, y españoles que llegaban a disfrutar del ‘otro’ futbol, uno de pelota, reglas y cultura diferente a ‘suyo,’ pero que gozarían por igual.

El Estadio de Wembley y su icónico arco donde se jugó el partido de la NFL es obra de Rod Sheard, quien me dijo que un arco es también la manera más sólida de construir un puente. El arco es además, la trayectoria de un pase de fútbol americano, y la NFL extendió su brazo y lanzó un poderoso pase de 9.8 millones de yardas desde el césped sagrado de Wembley que proclamaba, pertinentemente, con anuncios electrónicos “Visit México” a la grama igualmente sagrada del Estadio Azteca. Pase completo. Puente construido.

Este fin de semana, las estaciones del metro Zócalo, Insurgentes, Chapultepec, Merced, y la inmortalizada por El Tri, la del Metro Balderas, serán testigos de la procesión de los jerseys. Jerseys de los 32 equipos serán portados alegremente por decenas de miles de mexicanos mimetizados con americanos en una misma fiesta.

En los hogares de México y Estados Unidos se prenderá las televisiones para seguir el Monday Night Football, y ser testigos de un suceso histórico: entre nuestros países no se ha construido un muro; por el contrario, el amor por el deporte ha construido un puente.

Esperemos que la patada inicial de este Lunes por la noche, sea también el banderazo de más proyectos multinacionales, más negocios internacionales, más amistades multiculturales, y más jerseys de la NFL, la próxima vez alrededor de un extraordinario puente en Monterrey.