CORTESÍA LA AFICIÓN - @MMDEPORTESMX
5 de abril de 2017 / 05:35 p.m.

Dylan Wagner, un joven coleccionista de 19 años de edad, fue la clave para que el FBI pudiera recuperar los jerseys del mariscal de campo de los Patriotas de Nueva Inglaterra, Tom Brady, tras haber sido robados por el mexicano Mauricio Ortega.

Oriundo de Seattle y aficionado a los Pats, Dylan, según informó CBS de Boston, fue quien avisó a las autoridades de la ubicación de Ortega tras ir atando cabos de los hechos sobre el robo de los jerseys de Brady.

Coleccionista de recuerdos deportivos, Wagner siguió a detalle la investigación que se abrió tras la denuncia del robo del jersey utilizado por Brady en el Super Bowl LI y cuando supo que también había desaparecido la camiseta del jugador de Patriotas con la que ganó el Super Bowl XLIX "sabía exactamente quién la tenía".

Y es que, en diciembre pasado, Dylan vendió a Mauricio Ortega una camiseta a través de la plataforma eBay.

Aquella vez, el mexicano le envió al chico fotografías sobre la colección de artículos deportivos que tenía en su casa, entre los que se encontraba el jersey de Brady del Super Tazón XLIX.

"Me envió treinta fotografías de su colección. Ahí se encontraba el jersey de Tom Brady en el Super Bowl XLIX con manchas de hierba. Le pregunté sin rodeos '¿cómo lo conseguiste?' y me respondió 'te lo contaré más adelante'", relató el joven a CBS de Boston.

Días más tarde, Dylan mostró las fotografías que intercambió con Ortega a uno de sus mejores amigos, Christopher Arone, quien se desempeña como agente de la ATF de Boston, la agencia encargada del control de alcohol, tabaco, armas de fuego y explosivos en los Estados Unidos.

Todo quedaría en una mera anécdota entre coleccionistas, si no fuera porque, tras disputarse el Super Bowl LI, Brady denunciara el robo de su jersey.
El agente Arone buscó a su amigo para compartirle información: "me dijo que no era la primera vez que le roban un jersey a Brady. También sucedió tras el Super Bowl contra Seattle".

Dylan, de inmediato, proporcionó las dos direcciones que le había dado Mauricio Ortega meses antes para cerrar su operación de compra-venta por eBay.

Fue así como este chico que no llega ni a los 20 años de edad se convirtió en la clave para ubicar los jerseys robados a Brady.

"Christopher Arone me dijo que el vídeo no probaba nada. Sin las fotos que le envié no habrían podido conseguir una orden de registro para entrar en el sótano de Ortega, en el que aparecieron las camisetas", señaló.

Dylan espera que esa historia tenga un final feliz para él: "me encantaría tener la suerte de conocer a Brady algún día. Sería un sueño hecho realidad. Estoy muy contento de que le hayan devuelto sus camisetas".