LUCILLY ZAVALA
4 de agosto de 2013 / 04:01 p.m.

México • La falta de atención hacia las personas con discapacidad sigue siendo un problema grave y sin resolver; tal es el caso de los invidentes que, a pesar de tener perros guía, encuentran obstáculos desde el momento en que necesitan tomar transporte público o incluso ingresar a un restaurante. Pese a que los canes están entrenados, a estas personas se les niegan diversos servicios, motivo por el cual hacen un llamado para concientizar sobre esta situación.

El adiestramiento de perros guía para personas con debilidad visual comienza desde que son cachorros, con un periodo aproximado de dos años de capacitación; asimismo, los discapacitados también deben cumplir una serie de requisitos, entre ellos acreditar un curso de orientación y movilidad; es decir, que sepan desplazarse por sí mismos con el bastón.

Aunque el objetivo del entrenamiento de estos perros es reforzar la seguridad, brindar independencia y optimizar el desplazamiento de los débiles visuales, el desafío aumenta al no ser aceptados en lugares públicos en compañía de los perros.

Carlos Hernández, un joven invidente que se dedica a la informática, comenta que en tan solo 25 días que lleva acompañado de su perrita Friend, le han prohibido la entrada en restaurantes del centro de la Ciudad de México, y agrega que “el mayor reto es hacer conciencia en la gente para tener mayor acceso a lugares públicos”.

En este sentido, el instructor de la Escuela para Entrenamiento de Perros Guía para Ciegos I.A.P., Joaquín Cruz, explica que la institución trabaja con perros de las razas labrador y golden retriever, que se caracterizan por tener un temperamento sociable y noble, actitud necesaria para que se desenvuelvan en lugares públicos.

"Algo muy importante es el temperamento, porque la mayor parte del tiempo, los perros guía realizan sus actividades en diferentes lugares públicos y un comportamiento agresivo es inaceptable en cualquier entorno".

Durante la graduación de seis perros guía, el instructor explicó que el entrenamiento comienza con la donación de los animales y el proceso se divide en tres etapas. Los cachorros son cuidados por familias voluntarias que se comprometen a devolverlos a la institución en cuanto cumplan su primer año; después, se enfrentan al adiestramiento profesional durante un año y medio para, finalmente, ser capacitados en compañía de su posible dueño en un periodo no máximo de 30 días.

Ante la complejidad del proceso, Cruz asegura que "se están enfrentando a una sociedad que no conoce las obstáculos de la discapacidad; no conoce nuestro trabajo, y por ello, muchas veces a las personas con discapacidad visual que van acompañados de sus perros guía se les niega el acceso".

En el acto, un joven originario de Ciudad Juárez, Chihuahua, resaltó que con la compañía de estos animales "ya no somos discapacitados visuales ni perros guía nada más: somos binomios a los que nos van a ver caminado por todos lados". Convocó a que “se les permita el acceso en todos los lugares y que nos ayuden a transmitir el mensaje a todas la personas que conocen".

A su vez Silvia Lozada, directora y fundadora de la institución, y quien padece esta discapacidad, resaltó que "cuando alguien padece una discapacidad desarrolla más habilidades y talentos; sin la discapacidad algunas personas se quedan con sueños sin realizar".

Agregó que no solo los animales deben cumplir con requisitos, ya que los beneficiario se debe ser mayores de edad, ser personas productivas que estén trabajando o estudiando y, sobre todo, que hayan tomado un curso de orientación y movilidad; es decir, que sepan desplazarse por sí misma con el bastón.

En esta ocasión fueron seis los beneficiarios: Jorge Gallardo, de 27 años, recibió a la perrita Fey; Karlo Mireles, músico originario de Chihuahua, recibió a Eiry; Josué Infante González, de Guerrero, se llevará a la perrita Lindy; Carlos Hernández Galván, de 25 años, recibió a Friend; el masoterapeuta Bernardo Meléndez Fuentes recibió a Ercy, y José Manuel Flores Ramírez, de Milpa Alta, se quedará en compañía de Elmo.