30 de abril de 2013 / 08:14 p.m.

Ciudad de México• La Conferencia del Episcopado Mexicano en su mensaje del Día del Niño afirmó que ve con dolor que la vida de muchos niños y niñas está marcada por la enfermedad, el rechazo, la soledad, el abandono, el abuso, la violencia, la explotación, el rezago educativo, el hambre o la miseria.

En su mensaje el cardenal Francisco Robles presidente de la CEM indicó que “ante esta triste realidad, debemos preguntarnos cómo podemos ver, los niños no sólo son destinatarios sino sujetos en la edificación de un mundo mejor. No obstante, requieren la ayuda de sus mayores”.

Por eso, durante su visita a México, el Papa Benedicto XVI dijo a los niños y niñas: “Dios quiere que seamos siempre felices... Si dejamos que el amor de Cristo cambie nuestro corazón, entonces nosotros podremos cambiar el mundo. Ese es el secreto de la auténtica felicidad”. He invitó a todos, “a proteger y cuidar a los niños, para que nunca se apague su sonrisa, puedan vivir en paz y mirar al futuro con confianza” (Saludo a los niños, Guanajuato, 24 de marzo 2012).

Para edificar un mundo en el que los niños y niñas puedan vivir y desarrollarse plenamente, es preciso, agregó el cardenal Robles hacer realidad la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por Naciones Unidas en 1989, que en sus 54 artículos reconoce que los niños y niñas poseen el derecho innato a la vida, a la propia identidad, a la familia, a la salud, a la educación, a condiciones de vida seguras y adecuadas; a la información y a expresar sus opiniones; a una atención especial en caso de alguna capacidad diferente; a la protección de la pobreza y de cualquier clase de abuso, así como el derecho al esparcimiento, al juego, y mucho más.

Y llamó a los mexicanos aportar para que los niños y niñas de México puedan vivir libres y desarrollarse integral y plenamente, fortaleciendo a la familia y al sistema educativo.

EUGENIA JIMÉNEZ