11 de enero de 2013 / 12:09 a.m.

México.- La Asociación Mexicana de Facultades, Escuelas, Colegios y Consejos de Optometría informó que uno de cada cuatro niños en edad escolar sufre problemas de visión no diagnosticados, lo que afecta su rendimiento en la escuela y provoca problemas en su desarrollo social.

"Cerca del 80% de lo que el niño aprende en la escuela, se procesa a través del sistema visual. Incluso un problema de procesamiento visual de menor importancia interferirá en desarrollar el potencial de un niño", aseguró la especialista en optometría, Norma Sandoval.

En los primeros seis años de vida es cuando la visión tiene más plasticidad para aprender y ser estimulada. Se estima que entre el 15 y el 30% de los problemas de aprendizaje, tienen su origen en un problema visual no diagnosticado.

"El niño que no desarrolla adecuadamente las habilidades visuales suele tener problemas en lectura, escritura, matemáticas, al momento de razonar y pensar; en los deportes, incluso en las relaciones sociales con otros niños. Es común que algunos problemas de aprendizaje se resuelvan con el uso de lentes o de programas de terapia visual", comentó.

No sólo la miopía, hipermetropía o el astigmatismo afectan el rendimiento en la escuela si no son correctamente diagnosticados y corregidos.

"Existen otros aspectos de la visión que afectan las habilidades que necesitan los niños en la escuela, como los problemas de enfoque que no permiten al alumno cambiar rápidamente el foco del pizarrón al libro o viceversa, o bien, la dificultad para usar ambos ojos al mismo tiempo, lo cual obliga a realizar un esfuerzo excesivo y obstaculiza el proceso de información visual".

Señaló que la dificultad para controlar los movimientos de los ojos, es un problema que se manifiesta en pérdidas de lugar durante la lectura, comprensión pobre o necesidad de usar el dedo para leer.

La postura constituye el esquema básico del movimiento de los ojos así como de otros movimientos. Como resultado de tensiones innecesarias y del encorvamiento del cuerpo mientras el niño escribe, se suelen desarrollar problemas, por lo que su sistema visual puede.

"Dejar de utilizar uno de los ojos, provocando ambliopía (reducción de la visión por falta de estimulación visual en etapas tempranas) u ojo flojo; producir una miopía en un sólo ojo, con la consecuencia de una anisometropía (diferente visión entre ambos ojos); disminuir la eficacia de la visión binocular porque ambos ojos no trabajan de manera coordinada.

"Inducir un astigmatismo (diferencias en la potencia de refracción de los diferentes meridianos de ojo que puede producir visión borrosa) de pequeño grado pero fatigante en la visión de cerca, al leer prolongadamente; restringir el proceso de elaboración de los datos visuales. Desarrollar otros problemas visuales y oculares combinados".

Las evaluaciones que se hacen usualmente, consisten en verificar que el niño lea las letras en una cartilla, o por medio de una computadora, pero esto no es suficiente para diagnosticar correctamente su función visual ya que esto sólo detectará el 20 – 30 % de los problemas visuales que puede tener.

"Una buena visión no se mide sólo por la agudeza visual, sino que intervienen muchos otros factores, que convierten la visión en una destreza aprendida durante el desarrollo del niño y que lo capacita para obtener información, identificarla, interpretarla y comprenderla", declaró Norma Sandoval, miembro de la Asociación Mexicana de Facultades, Escuelas, Colegios y Consejos de Optometría. A.C.

BLANCA VALADEZ