21 de abril de 2013 / 03:16 p.m.

México • Sonia Amelio celebrará este domingo, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, los 18 años de su Cruzada del Arte por la Paz, emprendida en San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, después del intento fallido de firmar los Acuerdos de San Andrés Larráinzar sobre Derechos y Cultura Indígena, un año después del levantamiento armado del 1 de enerode 1994 del Ejército Zapatista. Para conmemorar este acontecimiento ofrecerá a su público el concierto de danza y crótalos Los caprichos de Sonia.

La primera bailarina y mejor crotalista del mundo relata que "aquel 21 de abril todos sabíamos que se iban a firmar en Chiapas los Acuerdos de San Andrés Larráinzar sobre Derechos y Cultura Indígena, pero no se signaron —lo que ocurrió hasta el 16 de febrero de 1996—, coincidentemente ese día ofrecí una función de la obra Corazón alado en el Teatro de la Ciudad Hermanos Domínguez. Puedo decir que durante una hora y media, aproximadamente, permanecieron atentos los mandos militares, las etnias y los integrantes dellevantamiento armado zapatista. Nadie se acordó de que había distensión, todos estábamos conmovidos. Al final, les sugerí que se abrazaran, que no había problemas, que el arte era capaz de unir a los corazones, a las mentes, a los espíritus. Fue en ese momento que anuncié que iniciaría mi Cruzada del Arte por la Paz".

Afirma que con este mensaje de paz que decidió emprender en México ha estado en países que se encuentran en plena guerra. Por eso, la cruzada tiene tanto valor para ella, ya que dice haber demostrado que lo que no se logra a veces en una mesa de negociación se logra a través del arte. "Y lo he comprobado en estos 18 años, durante todas mis presentaciones en lugares en conflicto como Israel, Líbano, India y la ex Yugoslavia".

Artista completa

Sonia Amelio, quien apenas a la edad de seis años ofreció por primera ves un recital en el escenario del Palacio de Bellas Artes, es una artista completa y única en el panorama nacional e internacional, ya que domina seis técnicas artísticas: es Prima Ballerina, concertista de piano, directora de orquesta, actriz, coreógrafa y crotalista.

Trabaja de seis a ocho horas diarias, y es una estudiosa del arte. Permanentemente se está preparando: "No soy una consagrada; siempre he dicho que se puede tener talento, pero sin el aval de la técnica, del estudio y de la entrega permanente, poco se puede hacer".

Siempre está creando o recreando sus obras, pensando en ofrecer algo diferente a su público, lo que le ha permitido recibir reconocimientos como la medalla Pushkin, la máxima condecoración que otorga la Federación Rusa a un artista extranjero por su labor de difusión de la cultura, de manos del entonces presidente Dimitri Medvedev.

Ha cautivado a los espectadores de los teatros de ópera y de ballet detodo el mundo, debido ha sido capaz de crear verdaderas melodías a nivel sinfónico con los crótalos, esos pequeños instrumentos que la acompañan en cada una de sus coreografías que baila con la música de grandes compositores como Beethoven, Liszt, Bach y Paganini.

La presentación de Sonia Amelio será en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, Donceles 36, Centro Histórico, a las 18:00 horas.

NO ES PROFETA EN SU TIERRA

Parte del programa que Sonia Amelio ofrecerá este domingo en el Teatro de la Ciudad estará integrado por algunas obras que conformaron su más reciente gira europea por Reino Unido, Alemania, Rusia e Italia. Pero, adelanta, en esta función de Los caprichos de Sonia, presentará un estreno mundial.

"Será de las pocas veces que tengo la oportunidad de ofrecer un estreno mundial en mi país, lo cual es muy triste", asegura la prestigiada bailarina y crotalista, que a lo largo de su trayectoria ha logrado cosechar más de 370 premios y distinciones internacionales.

Al preguntarle a la artista la razón por la que no se le ve actuar en México, simplemente responde que no le dan trabajo, y añade: "Cuando me ofrecen algo, de inmediato hago hasta lo imposible, como ahora que estaré en el Teatro de la Ciudad".

Confiesa que en varias ocasiones ha solicitado presentarse en el Palacio de Bellas Artes, pero que las autoridades culturales no se lo han permitido. Incluso, tampoco ha sido invitada a formar parte del programa del Festival Internacional Cervantino, el encuentro cultural más importante de Latinoamérica y, aunque ha sido candidata al Premio Nacional de Ciencias y Artes, nunca la han distinguido con este reconocimiento.

No entiende por qué, ya que su trabajo es aplaudido y solicitado en diversos festivales internacionales, como en Licavitos, Grecia; Shanghái, China; Ankara, Turquía; Rabat, Marruecos; Teplice, Checoslovaquia, y Berlín, Alemania. También se ha presentado en los más famosos escenarios del mundo, como el Kennedy Center, de Washington, y la sala Tchaikovski, de Moscú.

LETICIA SÁNCHEZ MEDEL