ISABEL ZAMUDIO
16 de junio de 2013 / 01:34 p.m.

Veracruz • En problemas económicos metió a toda su familia el bolero Cosme Juárez Andrés, de 43 años de edad, luego de aparecer por su casa una semana después que sus familiares lo 'sepultaran'.

Ebrio, botella de cerveza en mano y cantando "Cabecita dura" que interpreta la Arrolladora Banda El Limón, el bolero llegó a su domicilio en la colonia Arroyo del Maíz del municipio de Poza Rica al norte del estado. Encontró a toda su familia reunida y triste.

El "muerto" pensó que se trataba de una fiesta a la que no lo habían invitado, sin embargo, resultó que estaban allí tras haberle dado sepultura y listos para comenzar los rezos del novenario.

Al ver al bolero borracho, pero sano y salvo, sus hermanas y sobrinos se dieron cuenta de que a quien sepultaron tras "identificarlo" en la morgue era un desconocido, tal vez un indigente "que se parecía mucho" a Cosme.

Había pasado una semana en la que Cosme Juárez no apareció por su casa, se había dedicado a ingerir bebidas embriagantes en cantinas de la ciudad, para ahogar el dolor que padecía por el fallecimiento de una de sus hijas de 15 años de edad que vivía con su madre en la ciudad de Matamoros, Tamaulipas.

Cosme anduvo por diversos bares y cantinas de la ciudad petrolera del norte del estado "acompañado de muchachas" con quienes departió toda una semana, sin comunicarse para nada con sus hermanas.

Tras el susto por el "muerto" que se les apareció contento y cantando, los parientes acabaron a las risas y preguntándose a quién le lloraron y rezaron por su alma.

La familia y el bolero acudieron ante las autoridades ministeriales para aclarar el caso, pero sobre todo para pedir que exhumen el cuerpo del desconocido, toda vez que lo enterraron en el lote familiar del panteón donde yacen los restos de sus papás.

A Cosme lo confundieron con un indigente que pereció de cirrosis hepática en el Hospital Regional de Poza Rica, horas después de que fue recogido por socorristas del Escuadrón Nacional de Rescate de una banqueta del mercado Poza Rica.

El parecido del cadáver que les mostraron fue tal, que no les quedó duda de que era el bolero.

Para enterrarlo como "Dios Manda", las hermanas de Juárez Andrés hicieron hasta lo imposible por comprarle un traje nuevo, trusa y zapatos nuevos; empeñaron prendas de oro y todo lo que pudieron para cubrir los gastos funerarios y ocuparon la tumba de sus padres para el indigente que pensaban era el bolero y merecía reposar con sus progenitores.

Tres hermanos de Cosme y una sobrina acudieron al Servicio Médico Forense para identificar el cadáver, asegurando que el muerto sí era él. Ahora nadie sabe de quién es el cuerpo que velaron y lloraron.