13 de octubre de 2014 / 04:33 p.m.

En la década de los 90's los Vaqueros de Dallas construyeron una dinastía y ganaron tres Súper Tazones en cuatro años.

Esa escuadra tenía muchas estrellas como Emmitt Smith y Troy Aikman, pero mucho se debió a la gran línea ofensiva que tuvieron con Mark Stepnoski, Nate Newton, Eric Williams, Mark Tuinei y compañía.

Ahora 20 años más tarde el dueño de los Cowboys, Jerry Jones, ha armado otra línea que espera le de otro título de Super Bowl. Desde el 2011 a la fecha, Jones ha tenido varias opciones para seleccionar en el Draft de la NFL. Pero en tres de esas ocasiones prefirió elegir a un liniero ofensivo.

Primero en el 2011, los Vaqueros pensaron en elegir al tackle defensivo JJ Watt. No obstante el eligieron tomar al tackle ofensivo de USC, Tyron Smith.

Dos años más tarde, Dallas pudo haber elegido a jugadores para ayudar a su perímetro defensivo, pero se bajaron en el draft hasta la posición 31 y tomaron al centro de Wisconsin, Travis Frederick.

Esa selección fue criticada por muchos incluyendo a Mike Mayock del canal de la NFL declarando que "lo tenía catalogado como jugador de tercera ronda". Mike Miller de Bleacher Report señaló "odio esta selección". Pero Frederick ha sido una constante en la línea ofensiva de Dallas.

Finalmente en el pasado mes de mayo eligieron a Zach Martin de Notre Dame por lo que tiene a tres selecciones de primera ronda en la línea ofensiva.

La recompensa ha sido palpable para Jerry Jones, Jason Garrett (entrenador en jefe de Dallas) y todos en la organización de los Cowboys. Esta campaña han iniciado con marca de 5-1 y su linea ofensiva ha causado que tengan el mejor ataque terrestre de la NFL al promediar 160.3 yardas por juego.

El corredor DeMarco Murray se ha beneficiado a ser el líder de la NFL con 785 yardas y es el segundo en la historia, detrás de Jim Brown, en iniciar una temporada con mínimo 100 yardas en los primeros 6 juegos.

El año pasado el canal de NFL, como parte de su serie A Football Life, dedicaron un episodio a esa línea ofensiva de los 90s y lo titularon como "La Gran Muralla de Dallas".

Parece que los Cowboys han construido una segunda versión y esperan el mismo resultado: un campeonato.

JOSÉ VILLALVA