1 de abril de 2014 / 04:25 p.m.

Con o sin Oribe Peralta, la Selección Nacional, es la misma, aseguró el "Cepillo", quien declaró que tiene asuntos importantes en materia familiar que atender y pidió no ser llamado para el partido que tendrá México ante Estados Unidos este miércoles.

Con el reciente nacimiento de su tercer hijo, Peralta aseguró que pidió al estratega Miguel Herrera no ser convocado para este partido, pues necesita recargar pilas en familia y estar en momentos clave para el conjunto azteca.

"Me siento bien, muy tranquilo y consciente, por ahora tengo unas cosas que arreglar acá (en Torreón), se trata de temas personales que he aplazado por mucho tiempo y le pedí a Miguel que me diera la oportunidad para no ir en esta ocasión", dijo.

A sus compañeros en la Selección, les mandó saludos y los invitó a dejar todo en la cancha. 

"Decirles que trabajen como lo han hecho en los últimos partidos y que peleen por ese puesto en la selección que todos estamos buscando y hacer todo por estar en esa última lista, hasta entonces estaremos contentos".

La comunicación jugador - técnico, es clave, dijo Oribe. "Cuando hablas las cosas claras todo va a salir bien, creo que Miguel lo tomó de muy buena forma y estoy muy agradecido por el apoyo que me dio. También me gustaría estar ahí contra Estados Unidos, pero creo que es mejor dejar todo arreglado en los asuntos personales y después poder estar más despejado en los momentos más importantes”, aseguró.

Pronosticó un buen partido ante el equipo de las barras y las estrellas. “Con la forma de jugar con Miguel (Herrera) creo que va a ser un buen partido y estoy confiado en que lo van a ganar, es mi deseo y estoy seguro que van a conseguirlo”.

Se decía que si no está Oribe en la selección, no es el mismo funcionamiento, el “Cepillo”, piensa lo contrario. “Con el trabajo que hace Miguel es el mismo funcionamiento, los hombres cambian, pero la idea de juego siempre es la misma y es lo que debe prevalecer esté quien esté”.

Oribe se muestra motivado por la noticia de una nueva llegada a la familia. “Sí, estoy muy contento por el embarazo, nos hubiera gustado que fuera después del mundial, pero Dios sabe cuándo y por qué, es una bendición que nos manda y es una motivación para mí, tengo dos bendiciones (hijos) en casa y ahora será una tercera que espero disfrutarla al máximo”, concluyó.