2 de febrero de 2013 / 06:37 p.m.

Durante el décimo aniversario del accidente del transbordador se evocó a los astronautas que fallecieron en las misiones de la NASA.

 

Washington.- En el décimo aniversario de la catástrofe del transbordador Columbia, en la cual murieron siete astronautas, el presidente estadunidense, Barack Obama, dijo ayer que “es imperativo que Estados Unidos siga encabezando al mundo en la exploración espacial”.

La agencia espacial NASA recordó, con una pausa y oraciones, a los astronautas muertos en el Columbia en 2003, así como a los siete que en 1986 perecieron al estallar el transbordador Challenger, y a los tres que en 1967 murieron dentro de la cabina incendiada de la cápsula Apolo 1.

El Columbia, que retornaba de una misión orbital de dieciséis días, se desintegró en el cielo sobre Texas y Luisiana cuando apenas faltaban 16 minutos para su aterrizaje en el Centro Espacial Kennedy, de Florida, donde ayer se llevó a cabo la conmemoración.

La conflagración del Challenger mató también a sus siete astronautas, y dejó estupefactos a millones de televidentes y en particular a los escolares encariñados con Christa McAuliffe, la primera maestra que iba a partir rumbo al cosmos.

“Los astronautas sacrificaron sus vidas en pos de la exploración espacial”, dijo Eileen Collins, viuda del astronauta Rick Husband, comandante de la misión del Columbia.

“Lo que aquella mañana soleada, hace diez años, esperábamos como un retorno exitoso de la misión, se convirtió en una jornada estremecedora y dramática”, recordó Collins.

“Fue tan difícil captar la magnitud de lo ocurrido y desde entonces la senda del duelo ha sido difícil y complicada”, añadió.

En Washington, el presidente Obama señaló, en una declaración distribuida por la Casa Blanca, que todos los astronautas muertos en las tres grandes catástrofes de la NASA “dieron sus vidas en pos de expandir los horizontes de la nación en el espacio, una causa a la par de su sacrificio y que no debemos olvidar jamás”.

“La exploración espacial y el sacrificio de estos pioneros han traído beneficios para todos nosotros”, sostuvo el presidente.

El director de la NASA, Charles Bolden, aucudió al Cementerio Nacional de Arlington, donde colocó una ofrenda floral en memoria de los astronautas muertos, recordó que esos hombres y mujeres “eran nuestros amigos, nuestros colegas, miembros de nuestras familias”.

“Después de la tragedia del Columbia no solo volvimos a ir al espacio, sino que también establecimos políticas y procedimientos que han hecho que el programa de misiones tripuladas sea más seguro que nunca”, añadió.

“La exploración jamás estará libre de peligros, pero seguimos trabajando para procurar que cuando los humanos viajen al espacio nada quede por hacerse que les hubiese aumentado la protección”, dijo Bolden.

El Columbia fue el primero de los cinco vehículos de su tipo operados por la NASA, y había acumulado 201millones 497 mil 772 kilómetros en sus 4 mil 088 órbitas en veintiocho misiones cuando, al término de la última de dieciséis días, el 1 de febrero de 2003, estalló en su reingreso a la atmósfera.

COBERTURA ANTICONCEPTIVA

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presentó nuevas normas para eximir de la cobertura anticonceptiva obligatoria recogida en la reforma sanitaria de 2010 a las organizaciones religiosas que se oponen a ello.

La propuesta, anunciada por la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, garantizará a las mujeres la cobertura gratuita del control de la natalidad, así como el “respeto” a las preocupaciones religiosas.

En el marco de las nuevas normas, organizaciones religiosas que se opongan a brindar cobertura anticonceptiva a sus empleadas por motivos religiosos no tendrán que hacerlo. En ese caso, la cobertura la proporcionada un tercero o compañía aseguradora.

La Casa Blanca lleva tiempo buscando equilibrar su compromiso con los derechos de la mujer y la atención sanitaria universal con la necesidad de proteger la libertad religiosa.

El asunto de la cobertura anticonceptiva generó demandas en todo el país y dio mucho que hablar en la campaña de las elecciones presidenciales de noviembre pasado, en las que Obama se jugaba la reelección.

EFE