14 de diciembre de 2014 / 11:26 p.m.

El sueño terminó en cuestión de instantes. Expulsiones, goles puntuales y un planteamiento irreconocible de Tigres terminaron por darle al América el título del Apertura, el cual representó el cetro 12 de su historia.

A los felinos les bastaron unos minutos para echar por la borda una Final que prometía. Ricardo Ferretti optó por darle la iniciativa al América y terminó por ceder ante la presión de los capitalinos. Eso sí, el arbitraje también influyó.

Una jugada rápida de Michael Arroyo acabó con la intención felina de aguantar el cero a ultranza, todo el final del primer tiempo. El resto, una historia en la cual los azulcremas se brindaron por buscar sí o sí remontar el marcador para enfilarse al décimo segundo título.

Paúl Delgadillo hizo, a su vez, un trabajo que quedará para la historia. Cuatro expulsiones, tres de ellas a Tigres, marcaron también el destino del partido de Vuelta. Es cierto, de eso no tuvo culpa el anfitrión, que siempre hizo lo necesario para buscar el marco rival, algo que los universitarios intentaron a cuenta gotas.

Los de casa abrieron la cuenta con un gol de Arroyo, quien tomó el balón después de un mal pase de Damián Álvarez. Tras eludir con facilidad a Hugo Ayala, mandó un fiero disparo que se coló en el primer poste de Nahuel Guzmán. 1-0 y olía a remontada.

Hernán Burbano, con unos segundos en el campo, se fue expulsado con roja directa por malograr una oportunidad manifiesta de gol. De ahí se derivó la jugada en la cual Pablo Aguilar la mandó guardar con un exacto testarazo que agarró mal parado a Nahuel Guzmán. 2-0 y el Ame era el amo y señor.

Pero el espectáculo no había terminado. Álvarez se hizo expulsar por intentar agredir a un rival. Al ver la roja, el dorsal 11 perdió la cabeza y estuvo a nada de golpear al silbante Delgadillo.Con la desventaja numérica y en el marcador, Tigres terminó por desmoronarse. La prueba fue Guzmán, quien metió una patada a Arroyo, tras una entrada temeraria, ya cuando el partido se había detenido por un fuera de juego.

Sobre el final, llegó el último clavo. Oribe Peralta la mandó la guardar ya con Enrique Palos en el marco. Minutos después, Luis Mendoza también se fue expulsado.Las Águilas así se proclamaron Campeones y Tigres pagó la osadía de defender su ventaja, esto sin olvidar el controversial arbitraje de Delgadillo, que pasará a la historia de las infamias en las finales de Liga.

GERARDO SUÁREZ