7 de abril de 2013 / 02:52 p.m.

México  • El ciclo de conciertos El Niño y la Música, que se llevará a cabo los domingos de abril en el Anfiteatro Simón Bolívar, se ha programado como parte de las celebraciones del Día del Niño, cuyo objetivo es el de acercar a los niños a la música sinfónica y de cámara en el plazo inmediato, dijo en entrevista con MILENIO Gustavo Rivero Weber, director general de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Las cinco propuestas que comprenden la edición de este año, El niño y el jazz y Leyendas sobre el Sol y la Luna, son piezas que pertenecen a los ganadores de la beca Proyectos de Inversión en la Producción de Música del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

En el caso de la serie Un cuento con música, que en esta ocasión corresponde a Pedro y el lobo a cargo de la Camerata de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM), formada por integrantes de la misma agrupación, es un proyecto que obedece a la inquietud e ímpetu del ensamble por interpretar obras que difícilmente se programan en concierto, y por el gusto que tienen en la música infantil.

También está ¡Gracias Papageno!, un trabajo de Ana Gerhard, quien se ha dedicado a introducir a los niños a la música clásica tanto a través de clases de piano como en series radiofónicas y espectáculos especializados.

Finalmente, el programa incluye Pedro y el lobo, de Prokofiev, una obra musical favorita en los conciertos dedicados a infantes. Por los elementos de aprendizaje sobre la conformación y sonoridad de una orquesta, es una obra muy dinámica y pedagógica. Asimismo, la Guía orquestal para jóvenes, de Britten, sigue esta misma línea.

Con este repertorio se decidió conformar un espectáculo de preparación orquestal.

Sobre los personajes y sonidos que los representan en Pedro y el lobo, Juan Arturo Brennan escribe en las notas para los conciertos: “Como línea de conducta musical, Prokofiev asigna temas, sonidos e instrumentos específicos a cada personaje de la historia: Pedro es representado por las cuerdas, el lobo por los cornos, el abuelo por el fagot, el pájaro por la flauta, el gato por el clarinete, el pato por el oboe, las escopetas de los cazadores por los timbales”.

De acuerdo con Rivero Weber, la parte del programa que incluye la música sincopada se debe a que “la relación entre los niños y el jazz se da de forma natural. El pilar del jazz es la improvisación, que se encuentra vinculada con la creación, ´volver a componer´. Este mismo concepto lo encontramos en la imaginación de los niños; improvisan al crear sus juegos, cuentos, dibujos, etcétera”.

Todo lo anterior forma parte de una estrategia de la OFUNAM para incluir a los pequeños en su programación. Los conciertos de El Niño y la Música siempre son un éxito. Actualmente la orquesta realiza tres conciertos infantiles al año, uno por temporada. Entre otros beneficios, estas presentaciones les brindan a los niños la experiencia de escuchar en vivo música orquestal, en la mejor sala de conciertos de Latinoamérica, la Nezahualcóyotl, sede de la OFUNAM.

El domingo siete se presentará Un cuento con música, narrado por la actriz Laura Sosa; el 13 y 14 toca el turno a las obras de Prokofiev y Britten en la Sala Nezahualcóyotl; el mismo 14 a ¡Gracias Papageno!; el 21 de abril el ciclo continúa con Los niños y el jazz, y el 28 cierra con Leyendas sobre el Sol y la Luna. Todos los conciertos son a las 12:00 horas; el costo de la entrada de los niños es de 50 pesos y únicamente tienen acceso los niños mayores de ocho años.

VERÓNICA DÍAZ