13 de diciembre de 2013 / 02:19 p.m.

Madrid.- Si el actor argentino Ricardo Darín es para el séptimo arte uno de los representantes latinos de mayor éxito, sus compatriotas Ariel Olivetti y Eduardo Risso, son para el cómic, el noveno arte, dos de los dibujantes que más alto han llevado la viñeta, en concreto a las míticas Marvel y DC Cómics.De la cabeza de estos dos latinos han salido títulos tan aclamados como "Batman: Legends of the Dark Night", en el caso de Olivetti, o "100 balas", cómic con el que Risso se alzó con un premio Eisner, los Oscar del tebeo, en 2001.Éxitos con los que no generan colas de seguidores cuando salen a pasear, pese a la importancia que tienen dentro de este mundo, pero con los que si gozan del reconocimiento de la crítica, de sus colegas de profesión y de su público.Y, ambos autores, reconocen que, en gran medida, esto se debe a sus trabajos en la industria estadounidense."Si uno publica hoy (en EE.UU.) mañana tiene repercusión en todo el mundo. Eso lo hacen fantástico, y no es así en otra parte del mundo, ni siquiera el mercado francés, que es mucho mas lento su proceso", asegura a Efe Eduardo Risso, presente en Expocómic 2013, el salón del cómic de Madrid.Al igual que Risso, su colega y compatriota Olivetti, tras publicar con éxito en la editorial argentina "La Urraca" con su cómic "Cazador", en 1993 dio el salto a Marvel, donde su trabajo ha evolucionado hasta el punto de estar trabajando en un proyecto con Disney para la creación de la película "Zambo", que contará las historias de un súper héroe latinoamericano.Aún así, la humildad de estos autores, extendida a la mayoría de colegas de profesión de todo el mundo, pone freno a cualquier atisbo de grandeza."Yo me siento muy halagado y tengo trabajo después de muchos años, pero estoy bastante lejos de ser la megaestrella. Yo soy un trabajador, y hay gente que me sigue y otra no. Pero nosotros somos conocidos aquí, en estos eventos, después ni mi madre me reconoce", señala Olivetti con la sonrisa marcada.Sabedores de cómo está evolucionando la viñeta en Argentina, ambos coinciden en que se trata de un país que, en la década de los 70 llegó a ser un sector metido dentro del entretenimiento de la sociedad, pero que ahora pasa por un momento de cambio.Según Risso, esa situación "ha mutado" y, en la actualidad, han desaparecido las grandes editoriales así como los "caminos armados" de distribución que había."Ahora han surgido nuevos editores pequeños, gente que se autopublica, pero no se encuentra el canal de distribución adecuado para armar lo que teníamos hace 30 años. Tenemos mucho material editado y pocos lectores", puntualiza."Para vivir del cómic en Argentina hay que tener unos padres con mucho dinero o autoeditarse - añade su colega Olivetti- y sacar del medio todo lo que sea intermediarios, editores o directores, y quedarse uno con las ganancias, pero también teniendo el riesgo de perder. Pero es una de las oportunidades que se están dando".Respecto a la salud que tiene el cómic en otros países latinos, como Brasil, Risso destaca el hecho de que, "siendo 200 millones de habitantes", tengan el mismo "nivel de publicación" y la "misma tirada" que tiene Argentina, con 40 millones de habitantes.Estos dos autores son uno de los principales reclamos del público que acude a Expocomic 2013, que permanecerá ofreciendo todas las novedades que ha generado la industria del cómic hasta el domingo.

EFE.