4 de agosto de 2013 / 05:48 p.m.

México  • La Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de México (OSIM) ofreció el Concierto de Clausura de la 22 Gira Nacional, con un programa que incluyó obras de Modest Mussorgsky (1839-1881), Antonin Dvorák (1841-1904) y Arturo Márquez (1950), en el Teatro Fausto Vega de la delegación Iztapalapa.

Bajo la dirección artística de Eduardo García Barrios, quien guío magistralmente las secciones musicales, la agrupación integrada por destacados niños y jóvenes mostró su virtuosismo en el escenario para cautivar al público que colmó el recinto cultural.

Durante el magno concierto, el director Eduardo García Barrios anunció que "vamos a iniciar la creación y fortalecimiento de un sistema de creaciones musicales comunitarias aquí en esta delegación, entre el Sistema Nacional de Fomento Musical de Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y autoridades de la demarcación, con el fin de crear una orquesta y coros".

Con los constantes aplausos de los asistentes, la orquesta inició el concierto con la obra "Una noche en la árida montaña", de Mussorgsky, arreglo Rimsky-Korsakov, en la que desde las primeras notas se plasmó el talento de los músicos.

Otra pieza fue "Sinfonía No. 9, op. 95, B. 178 en mi menor, Del Nuevo Mundo", de Dvorák, que a través de la ejecución de los músicos derivó en una obra de ricos matices y frescos, reconocida por un público que ovacionaba al término de cada una de las obras.

También se ejecutó la obra "Obertura de West Side Story", de Leonard Bernstein (1918-1990), que de igual manera se tocó con gran virtuosismo y energía de unos músicos que a su corta edad, mostraron el talento y el conocimiento aprendido.

El programa continuó con la pieza "Suite de danzas del ballet Estancia", de Alberto Ginastera (1916-1983), cuya música impregnó el recinto de la suavidad con que fue ejecutada por los músicos.

Para finalizar el concierto, la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de México, bajo la batuta de García Barrios, ejecutó la pieza "Danzón No. 8", del compositor Arturo Márquez.

Ante fuertes ovaciones, no se hizo esperar el “encoré” que la agrupación orquestal ofreció fuera del programa a través de unos mambos de Dámaso Pérez Prado (1916-1989), los cuales el público disfrutó por la brillante ejecución de cada uno de los miembros de la orquesta.

Con 12 años de trayectoria musical, la OSIM fue creada con el objetivo de fortalecer el aprendizaje musical y la práctica orquestal de niños entre ocho y 17 años de edad con talento musical.

Bajo una rigurosa convocatoria anual, congrega a 160 músicos provenientes de todo el país, quienes se reúnen en un campamento intensivo de estudio de 80 horas de trabajo, en el cual tienen acceso a profesores especializados en cada uno de los instrumentos sinfónicos.

— NOTIMEX