19 de marzo de 2013 / 10:09 p.m.

El museo, en Mérida, fue elegido para obtener este reconocimiento tras un scouting en México y los países de Iberoamérica de las obras más importantes y los profesionistas más destacados de la arquitectura.

 

México.- El Gran Museo del Mundo Maya de Mérida, que tuvo una inversión de alrededor de 770 millones de pesos, recibirá la noche de este martes, el Premio Iberoamericano CIDI Obra Emblemática del año 2013, en la categoría cultural, por parte del Consejo Iberoamericano de Diseñadores de Interiores.

Juan Bernardo Dolores González, Presidente del Comité de Premiaciones, explica a MILENIO que el museo fue elegido para obtener este reconocimiento, después de que el CIDI realizó un scouting en México y los países de Iberoamérica de las obras más importantes y los profesionistas más destacados de la arquitectura, el interiorismo y el diseño, así como de disciplinas afines, como la arquitectura de paisaje, el urbanismo, el desarrollo inmobiliario y la edificación.

El CIDI decidió considerar este museo como obra emblemática del año 2013 en la categoría cultural: “"por su valiosa concepción urbana que potencializa el carácter emblemático de la cultura maya en su entorno inmediato y el de la ciudad de Mérida; por su carácter emblemático del universo maya en el contexto nacional e internacional; por su arquitectura expresiva de gran contenido dramático, con la representación de la Ceiba monumental, como punto focal de la composición y fundamento del universo en el mundo maya”".

Asimismo, decidió reconocer “las soluciones óptimas del funcionamiento interno de sus espacios abiertos, que redunda en el confort que ofrece al usuario y le posibilita, de manera óptima, los recorridos por el museo; por las soluciones especializadas de la museografía, por el diseño de su iluminación y del espectáculo de luz y sonido, que transforma el inmueble en imágenes de construcciones mayas emblemáticas, así como por la calidad de su edificación".

Aclara que el Gran Museo del Mundo Maya de Mérida –con sus 4 mil 650 metros cuadrados las áreas de exhibición–, no compitió directamente con obras de su género, sino con obras emblemáticas de las ciudades iberoamericanas. En un año puede haber dos o tres obras reconocidas en una sola categoría.

El premio CIDI significa un gran reconocimiento en varios sentidos para el Gran Museo del Mundo Maya de Mérida, señala José Enrique Ortiz Lanz, autor del proyecto museográfico, el cual, por cierto rompe con los cánones establecidos.

"“Es un reconocimiento, primero, a la cultura maya entendida como el presente vivo de un pueblo de más de un millón de mexicanos que hablan el maya peninsular o yucateco, con una cultura e identidades vigentes, en trasformación y con un rico pasado. El gran cambio es entender a los mayas desde su perspectiva actual y no de la ridícula arqueologización a la que los hemos querido limitar. Es reconocernos los mexicanos diversos y plurales realmente"”.

Por otra parte, argumenta, es una distinción a la museografía mexicana con toda su diversidad y riqueza. El que nuestro país gane por sus museos por tercer año consecutivo el premio CIDI en la categoría Cultura —ya que en el 2011 lo obtuvo el Museo de la Memoria y Tolerancia, y en el 2012 el Museo Soumaya—, el Gran Museo del Mundo Maya es clara muestra de que algo está pasando en México y que está pasando bien.

"“Este museo es fruto del trabajo de más de 500 personas que a lo largo de 2 años imaginamos, discutimos, planeamos, creamos, realizamos, restauramos, montamos, iluminamos un recinto que escapa a las definiciones tradicionales y se ha convertido en un nuevo referente de los museos antropológicos”".

Aclaran polémica

José Enrique Ortiz Lanz, museógrafo del Gran Museo del Mundo Maya —que representa una Ceiba de acero de seis toneladas de peso—, precisa que el recinto se abrió por partes, tal y como se había anunciado desde un principio, aunque esto suscitó polémica.

"“La entonces gobernadora Ivonne Ortega se comprometió a entregar en el mes de septiembre, las salas permanentes, como puede atestiguarse en la placa que se develó en ese momento. Fue un esfuerzo titánico que significó mover casi mil piezas: 750 aproximadamente del Palacio Cantón y otras 250 creadas o adquiridas para el Museo, proceso que, para cuidar el patrimonio antropológico, artístico, histórico y arqueológico que custodia, fue hecho de forma paulatina y cuidadosa”".

El pasado 21 de diciembre del año, como parte de una segunda etapa de trabajos, pero ya en la administración del actual gobernador Rolando Zapata, se procedió a la apertura de la exposición temporal: Chicxulub y el Fin de los Dinosaurios y de las áreas de servicio del Museo.

Convenios novedosos

El Gran Museo del Mundo Maya de Mérida, no es un museo privado, aclara el reconocido museógrafo José Enrique Ortiz Lanz, pues para su conformación se firmaron convenios que establecen que la propiedad del patrimonio es federal, la custodia y la administración del nuevo recinto es del Estado de Yucatán y únicamente el edificio es privado, únicamente hasta que los anteriores no paguen el costo de la inversión, como está previsto que suceda en 20 años.

En tanto, la Promotora de Cultura Yaxché, —propiedad de Carlos Hank Rohn, y a quien se la adjudicó el contrato en modalidad de Proyecto de Prestación de Servicios (PPS) a 20 años—, ganador de la licitación correspondiente, tiene la obligación de mantener el edifico y los servicios con la misma calidad con la que fueron creados. Característica que ya quisiéramos para los demás museos del país.

LETICIA SÁNCHEZ MEDEL