Redacción 
17 de julio de 2013 / 08:45 p.m.

En un hospital infantil de Los Ángeles, una pequeña de nombre Hazel Hammserley colocó una cartulina en la ventana de su habitación con un mensaje que decía:  “Mande una pizza al cuarto 4112” deseando recibir  tan solo una, luego de su agresivo tratamiento de cáncer.

Cual fue la sorpresa, que decenas de gente que pasaba diariamente por el lugar, observaron el mensaje, y comenzaron las pizzas a llegar a la habitación de Hazzel y su compañera.

Actualmente, Lauren Hammersley, madre de la menor, ha tratado de decir a la gente que deje de mandar pizza.

Hazzel tiene cáncer etapa 3 Neuroblastoma y lo que necesita más que pizza, son pensamientos positivos, oraciones y el apoyo que se le pueda dar.