28 de mayo de 2013 / 10:33 p.m.

 Ciudad de México • En los últimos dos sexenios, han sido asesinados o desaparecidos en México alrededor de 80 periodistas y fotógrafos, derivado esto de la lucha contra el narcotráfico, según han informado en distintas oportunidades organismos como Reporteros sin Fronteras y Amnistía Internacional.

Como un pequeño homenaje a estos reporteros o fotoreporteros, la Compañía Teatro de los Sótanos y el director Emmanuel Márquez, presentarán una versión escénica de la ópera “El país de la metralla” ––estrenada originalmente por José Elizondo el 10 de febrero de 1913––, del 7 al 30 de junio, en el Foro A Poco No de la Ciudad de México.

La idea de hacer este trabajo surgió luego de que la agrupación decidió realizar un taller de teatro de cabaret, y eligió esta ópera debido al éxito que tuvo en su estreno tres meses después de la Decena Trágica.

“A lo largo de los años se han recuperado varios fragmentos de esta obra. Han trabajado sobre ella gente como Enrique Fernández (“Cachirulo”) y Jesús Martínez (“Palillo”). Al hallar el texto, nosotros decidimos rehacerlo.

“El actor Felipe Rodríguez lo adaptó para que fuera una obra de cabaret, humorística, que plantea un diálogo sobre los periodistas muertos, entre una cámara que se rompe y el lente; Omar Guzmán la musicalizó”, comentó el director de la puesta en escena, Emmanuel Márquez.

Previo a la conferencia de prensa, dijo que se hace un pequeño homenaje a los reporteros asesinados o desaparecidos, porque no hay ningún guiño de que la situación mejore.

“Curiosamente, cuando se estrenó la ópera, la cámara fotográfica tenía un gran éxito, y nosotros quisimos retomar el título de ‘El país de las metrallas’ para homenajear a los fotoreporteros, incluso quien cuenta la historia es un fotoreportero”.

El personaje principal hace una reflexión sobre la memoria histórica. De alguna forma se pregunta lo que sucedería si el gobierno calla a la prensa, se cuestiona quién contará lo que sucede en este país: “Que, en realidad, es lo que estamos viviendo. Ya nos dimos cuenta que parte del pacto PRI-Televisa es vendernos un país que no existe”.

Márquez explica que escogieron este tema porque después de ser censurados los periodistas y los medios de comunicación en su conjunto, seguirán los artistas: “Somos compañeros de viaje, estamos hecho para lo mismo, para retratar la situación que nos rodea, un poco porque los siguientes en poner el dedo en la yaga somos los teatreros”.

La puesta en escena se ha presentado en pocas ocasiones desde su estreno. Para el director esto se debe a dos cosas: el teatro de revista de aquella época era tan vivo y hablaba de los problemas del momento, que al pasar el tiempo la gente dejó de conocer a los personajes retratados, por lo que perdió frescura; y porque en la Ciudad de México es más fácil poner un “table dance” que un teatro.

 — EMILIANO BALERINI CASAL