29 de octubre de 2013 / 09:36 p.m.

Costa Rica.- El acelerado ritmo de vida actual, las bebidas que se disuelven rápidamente en agua y el "envejecimiento" de los bebedores de café, han causado en Costa Rica una caída del consumo de esta tradicional bebida, situación que los empresarios han decidido comenzar a combatir.

"Hemos notado una tendencia a la disminución del consumo en las nuevas generaciones de costarricenses. Nuestro segmento de consumidores está envejeciendo", declaró el presidente de la Cámara Costarricense de Tostadores de Café, José Manuel Hernando.

Datos de la Cámara indican que en los últimos años se ha apreciado una baja sostenida en el consumo local, pues para la cosecha 2006-2007 la demanda alcanzó los 420.000 sacos de 46 kilos y para la 2012-2013 descendió hasta los 403.752 sacos.

El mercado doméstico representa para la producción nacional del grano cerca del 20 por ciento de las ventas anuales totales.

Hernando dijo que la situación es "preocupante" porque afecta a las empresas y a los pequeños productores del grano, y que además se suma a otros problemas del sector como la plaga del hongo de la roya que ha dañado los cultivos como nunca antes.

Para el empresario, la disminución del consumo del café entre los costarricenses se nota más en las personas jóvenes que prefieren otras bebidas que se han vuelto populares como el té frío, las energéticas y las que se disuelven rápidamente en agua.

"Los costarricenses aprendimos a tomar café en el desayuno junto a toda la familia, pero ahora mucha gente no tiene tiempo para desayunar debido al ritmo de vida que lleva", afirmó Hernando.

El empresario afirmó que se debe mantener la tradición de tomar café en Costa Rica, donde el consumo promedio per cápita ronda los cuatro kilos anuales, dato que para países productores del grano sólo es superado por los 10 kilos de Brasil.

Con el fin de reactivar el consumo del café, que por décadas fue el principal producto de exportación de Costa Rica, la Cámara de Tostadores ha lanzado una campaña en medios locales llamada "Viva el Café".

Esta cámara agrupa a las empresas fabricantes nacionales que elaboran más del 95 por ciento del café tostado que se consume en el país.

"Es una iniciativa muy bonita. Queremos volver a recordarle a los consumidores las ventajas que tiene tomar café para la salud y que está comprobado en estudios científicos", expresó Hernando.

La campaña, que tiene un costo cercano a los 100.000 dólares, está vigente desde septiembre pasado y terminará en marzo próximo, y se concentra en temas como que el café es natural, da energía, es saludable y se puede beber a cualquier hora del día.

"Esta bebida fomenta espacios de socialización y de disfrute personal. Algunos buscan en la bebida vitalidad y activación, mientras que a otros los relaja; también ayuda en momentos de enfoque intelectual o de actividad física", explicó Hernando.

El empresario destacó que "los costarricenses son privilegiados de vivir en un país productor de uno de los cafés más reconocidos del mundo dada su excelente calidad" y que uno de los medios que está ayudando a fomentar el consumo es la reciente instalación de numerosas cafeterías en el país.

"El café que disfruta el consumidor nacional refleja toda una cadena de excelencia, que va desde el grano hasta la taza. No es casualidad la moda y difusión de las cafeterías en el país, las cuales han aprovechado un buen producto y una población que lo reconoce", agregó Hernando.

El café es uno de los productos agrícolas más importantes para Costa Rica, donde en 2011 las exportaciones del producto totalizaron los 372,6 millones de dólares, mientras para 2012 se incrementaron un 10,4 por ciento hasta llegar a los 411,3 millones, de acuerdo con datos del Ministerio de Comercio Exterior.

Sin embargo, para 2013 y 2014 las autoridades prevén una caída en la producción y en las ventas debido a los efectos de la roya, que ha provocado la caída del fruto y de las hojas en la mayoría de los cafetales del país.

Según cálculos del Instituto Costarricense del Café, el país perderá cerca del 18 por ciento de la cosecha 2013-2014.

EFE