13 de febrero de 2013 / 05:22 p.m.

Monterrey • La abstracción y los paisajes se presentan en una sola obra, la que realiza el pintor mexicano Ignacio Salazar.

A estos dos elementos hay que agregarles factores del budismo, una doctrina que en la obra del pintor busca unir y no separar como es la doctrina de los tiempos actuales.

Las salas del Museo de Arte Contemporáneo (Marco) se preparan para exhibir la muestra Ignacio Salazar. Inesperada extrañeza, una selección del trabajo actual del pintor nacido en la Ciudad de México pero radicado en Monterrey hace más de 30 años.

La transparencia es uno de los lenguajes de Salazar en sus obras. En una sola pintura es posible encontrar distintas historias a través de las imágenes desvanecidas que presenta.

A su vez, el mensaje espiritual está presente con elementos que remiten al budismo pero que también presentan el concepto occidental que se tiene sobre la vida.

“No es que sean dos corrientes, yo busco que sea una sola”, refirió el artista, cuya exposición estará abierta al público el 15 de marzo.

A Monterrey, dice, llegó hace más de 30 años pero ha encontrado reticencias para ser adoptado. Recuerda que en alguna ocasión se le puso un reto para ser un verdadero “regiomontano”: debía aprenderse 35 corridos. Sólo pudo con dos.

Pero en una de sus obras se advierte un detalle de por estas tierras: el desierto.

“Creo que el desierto es lo que más me gusta (de aquí) y los humanos, la parte relacionada con los seres humanos, con los artistas y el medio que he encontrado aquí puedo decir que la tomo y la hago mía”, reflexionó.

La curaduría de la exposición está a cargo del Marco y del promotor cultural Guillermo Sepúlveda. A su decir, la muestra busca reunir lo más selecto de su último trabajo dado que anteriormente se ha exhibido su obra en el Metropolitano y en el propio Museo Marco.

“Para nosotros es una obra que resulta familiar para nosotros”, expuso.

La espiritualidad en el arte es un aspecto poco recurrente, agrega el propio Sepúlveda. Y en las obras de Salazar el elemento se advierte.

En reunión con los medios de comunicación, el creador hizo hincapié en la posibilidad de congeniar en opiniones en base al espíritu aunque los tiemposactuales nos invitan a la separación.

“Es difícil ver la realidad, es difícil hacerse uno con los demás… todas las corrientes van a separarnos, a dividirnos, a creernos superiores que los otros ,a crear discrepancias; estamos viviendo la era que llaman de ‘kali’, que es la de la discrepancia y el pleito”, indicó el artista.

Salazar ha sido alumno del pintor y escultor zacatecano Manuel Felguérez y actualmente se desempeña como responsable del Seminario de Pintura Contemporánea en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, en la UNAM.ç

GUSTAVO MENDOZA LEMUS